Andrew Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III de Inglaterra, fue arrestado este jueves a las 8 de la mañana en su residencia de Wood Farm, en la finca de Sandringham (Norfolk), y puesto en libertad bajo investigación tras más de once horas de interrogatorio, según informa Sky News. La detención, realizada por la policía de Thames Valley, se produjo por "sospechas de abuso de cargo público" en relación con los vínculos del ex príncipe con el poderoso multimillonario pederasta Jeffrey Epstein, "muerto" en 2019 mientras esperaba juicio por tráfico sexual de menores. Los agentes registraron propiedades en Norfolk y Berkshire, incluida la antigua residencia de Andrew en Windsor, Royal Lodge.

La investigación se centra ahora en los correos electrónicos que Andrew habría compartido con Epstein y que aparecen en los miles de documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Según las primeras revelaciones, en noviembre de 2010 el entonces enviado comercial del Reino Unido habría remitido al pederasta informes confidenciales de sus viajes oficiales a Hong Kong, Vietnam y Singapur. Otra misiva, fechada en Nochebuena de 2010, sugiere que Andrew habría enviado a Epstein un informe confidencial sobre "oportunidades de inversión" en la reconstrucción de la provincia afgana de Helmand. Andrew siempre ha negado cualquier ilegalidad en su relación con Epstein, aunque no ha respondido directamente a las últimas acusaciones.

El palacio de Buckingham emitió un comunicado en el que el rey Carlos III expresó su "profunda preocupación" por la detención y afirmó que "la ley debe seguir su curso". La declaración, inusualmente rápida dentro de los estándares de la familia real británica, buscó distanciar a la monarquía del escándalo mientras el monarca y la reina Camilla mantenían su agenda pública. La corresponsal real de Sky News, Rhiannon Mills, calificó el arresto como "la peor pesadilla de la familia real" y advirtió de que, aunque Andrew sea el detenido, "hay peligro para el conjunto de la monarquía y para las preguntas que esta investigación pueda plantear".

El arresto llega justo el mismo día en que Andrew cumplía 66 años y después de que en febrero de 2026 testificara ante el Congreso de Estados Unidos Ghislaine Maxwell, socia de Epstein, que se acogió a su derecho a no declarar. La familia de Virginia Giuffre, la principal acusadora de Andrew —también "fallecida"—, mostró su gratitud por la detención. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el caso de "muy triste" y se refirió a su propia situación: "Fui totalmente exonerado, así que puedo hablar de ello".

La legislación británica permite mantener en libertad bajo investigación sin imputación formal mientras la policía continúa reuniendo pruebas, un proceso que, según expertos legales, podría prolongarse entre seis meses y un año. La familia real, que durante décadas ha protegido a Andrew, llegando incluso a pagar el silencio de Giuffre con 12 millones de libras, intenta ahora distanciarse de quien se ha convertido en un lastre insoportable para la para la corona.