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# El Frente Polisario lanza cohetes y morteros contra la ocupación marroquí en el Sáhara Occidental
- URL: https://diariosocialista.net/2026/09/05/el-frente-polisario-lanza-cohetes-y-morteros-contra-la-ocupacion-marroqui-en-el-sahara-occidental/
- Published: 2026-09-05T08:00:04.000Z
- Updated: 2026-09-05T08:00:04.000Z
- Description: El Ejército Popular de Liberación Saharaui difundió este viernes imágenes de ataques contra fortificaciones del “muro de la vergüenza”.
- Author: Diario Socialista
- Tags: Mundo, Ocupación del Sáhara, Colonialismo, #p-2-3

Este viernes 4 de septiembre, el Ejército Popular de Liberación Saharaui (ELPS) publicó varios vídeos en los que muestra lanzamientos de cohetes y morteros contra posiciones y fortificaciones del ejército de ocupación marroquí a lo largo del llamado “muro de la vergüenza”, la barrera de arena de unos 2.700 kilómetros construida por el Reino de Marruecos que divide el Sáhara Occidental desde los años ochenta. 

Los vídeos del Ministerio de Defensa de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), recogidos por medios saharauis y argelinos, muestran lanzamientos de cohetes desde vehículos tipo pickup, humo y estelas en el cielo, y el emblema del ELPS. Se trata de un parte de guerra típico de las operaciones de hostigamiento que el Frente Polisario difunde periódicamente. De momento, no se aprecian impactos claros ni bajas verificables en las imágenes, y el Ministerio de Defensa del Reino de Marruecos no ha confirmado ningún impacto.

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Poco después, el medio Algeria Gate publicó otro vídeo de 72 segundos con el mismo tipo de imágenes, pero en esta vez, además de los lanzacohetes montados en vehículos pickup, se ve a varios combatientes saharauis operando un mortero de tubo de 81 o 120 milímetros, un tipo de arma de apoyo habitual en el arsenal del Polisario. En suma, se trata de una mezcla de morteros y cohetes de 107 o 122 milímetros, todos ellos sistemas de artillería de saturación no guiada, utilizados por el ELPS para sus operaciones de hostigamiento móvil en el desierto. El vídeo difundido por el medio argelino no aporta ninguna información nueva ni confirmación independiente de los resultados del ataque. Desde la ruptura del alto el fuego de 1991 —en noviembre de 2020, tras los sucesos de Guerguerat— el ELPS realiza este tipo operaciones de hostigamiento de baja intensidad con cohetes y artillería contra posiciones de la ocupación a lo largo del muro. Marruecos, por su parte, ataca con su superioridad aérea, especialmente con drones armados, y rara vez confirma los partes de guerra del Polisario. Lo que distingue este anuncio es que la agencia oficial de noticias saharaui (SPS) publicó el mismo día un comunicado militar detallando que el ataque se produjo el 3 de septiembre en la zona de Agalab Al-Kamoun, en el sector de Um Dreiga, y que se observaron columnas de humo y se causaron “pérdidas considerables” en vidas y material entre las fuerzas de ocupación. Pero no hay otras fuentes que lo confirmen: ni la MINURSO, ni los medios internacionales, ni las organizaciones de derechos humanos han verificado el alcance del ataque. 

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Se trata de un episodio operativo más en la lucha de liberación anticolonial saharaui que, en los últimos seis años, ha quedado relegada a los márgenes de la cobertura de la política internacional, incluso cuando Marruecos ocupa el centro del debate público europeo y español. Mientras otras noticias llenan las portadas de las cabeceras, el Sáhara Occidental sigue siendo el gran olvidado: un territorio ocupado en disputa donde el Polisario, como brazo armado del desterrado pueblo saharaui, libra una lucha por su autodeterminación contra un ejército de ocupación fuertemente pertrechado por sus aliados de EEUU, Europa e Israel, muy superior en recursos y tecnología. Gracias a esta capacidad militar delegada a la satrapía alauí, varias empresas occidentales –entre ellas muchas españolas– pueden expoliar los recursos naturales y otros activos estratégicos del Sáhara ocupado: pesca, energías renovables, fosfatos, infraestructuras y una ubicación geográfica que conecta con Marruecos, África Occidental, Canarias y Europa.

Los ataques saharauis son constantes y de baja intensidad, con una capacidad de daño más bien limitada: los combatientes del Polisario suelen lanzar cohetes contra posiciones fortificadas y hostigan a las fuerzas de ocupación en el desierto, en una estrategia de desgaste que intenta mantener viva la presión militar sin poder cambiar correlación de fuerzas sobre el terreno. 

Para afrontar esta lucha, el armamento del ELPS cuenta con un mosaico de tecnologías de distintas épocas y orígenes: arsenales soviéticos, donaciones de Argelia, material capturado al ejército marroquí y, según algunas acusaciones recientes no confirmadas, “un creciente suministro desde Irán a través de su aliado Hezbollah”. El grueso de su fuerza se basa en tecnología soviética de la era de la Guerra Fría: artillería de lanzacohetes múltiples BM-21 Grad, un sistema de 122 mm que, aunque capaz de disparar una densa cortina de proyectiles, es poco preciso. Eso sí, estos cohetes Grad, conocidos localmente como “Tebrouri”, son más bien baratos y tienen un alcance de hasta 45 kilómetros. Por otro lado, la artillería se complementa con tanques soviéticos como los T-55 y T-62, vehículos blindados BRDM-2, y misiles tierra-aire de hombro (MANPADS), como el SAM-7 Strela. Sin embargo, algunos analistas señalan que el arsenal saharaui habría experimentado cierto salto cualitativo en los últimos años con la llegada de las presuntas “armas iraníes”, que serían más sofisticadas, lo que ha encendido las alarmas en el Mazjén. Algunos medios y “expertos” acusan a Irán de suministrar al Polisario, vía Hezbollah, sistemas de defensa aérea más avanzados, como los misiles SAM-9 y SAM-11, que de ser cierto, podrían poner en serios aprietos a la aviación militar marroquí. Sin embargo, este extremo no ha sido confirmado ni por Irán ni por el propio Polisario. También se ha especulado sobre la supuesta presencia de drones iraníes en manos saharauis, o sobre la transferencia de misiles de mayor alcance, como el “Arash-4”. Sin embargo, nada de esto ha podido ser confirmado.

Por el momento, el Ejército de Marruecos sigue bombardeando posiciones saharauis impúnemente con su fuerza aérea y mantiene el control sobre el 80% del territorio, y el “muro de la vergüenza” se mantiene como una herida abierta para el pueblo saharaui que ningún mediador internacional ni las Naciones Unidas han logrado borrar. Los recientes incidentes de este año, como el ataque del Polisario contra bases en Esmara en mayo, el ataque con dron marroquí que mató a Lahbib Mohamed Abdelaziz, hijo del histórico líder saharaui, en junio, y los constantes partes de guerra de la SPS son piezas de una larga guerra colonial abierta desde 1975.

El comunicado de este viernes, muestra a un ejército que quiere demostrar que sigue en pie, que no se ha rendido y que aún puede disparar contra el muro, recordando al mundo que no puede olvidarse tan fácilmente del Sáhara. La llamada “comunidad internacional” mantiene una actitud de indiferencia calculada: la MINURSO sigue con su mandato limitado; Naciones Unidas no consigue resultados en sus intentos de mediación; el país que sigue teniendo el título de administrador colonial de iure según la ONU, España, apoya el proyecto de ocupación de Marruecos en un giro de guión bajo “el Gobierno progresista” de PSOE y Sumar, incluso con numerosas presiones, acciones de zona gris y operaciones de inteligencia impulsadas desde Rabat para desestabilizar al Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Mientras tanto, los grandes medios españoles siguen cubriendo sus titulares con la crisis de Ceuta, dejando de lado lo que sigue sucediendo en el desierto del Sáhara. El breve vídeo publicado por el Polisario, por tanto, es un recordatorio de que hay un pueblo del sur ocupado y agredido por Marruecos, un pueblo al que España colonizó primero y abandonó después a su suerte, y que sigue librando en solitario una guerra que nadie quiere ver; es el pueblo saharaui.