> ## Content Index
> Fetch the complete content index at: https://diariosocialista.net/llms.txt
> Use this file to discover other available public pages before exploring further.

# El precio del aceite de motor se cuadruplica en EEUU
- URL: https://diariosocialista.net/2026/09/22/el-precio-del-aceite-de-motor-se-cuadruplica-en-eeuu/
- Published: 2026-09-22T08:00:26.000Z
- Updated: 2026-09-22T08:00:26.000Z
- Description: La compañía Costco establece el racionamiento y los pequeños talleres se quedan sin suministro por la guerra contra Irán, afectando a millones de personas que dependen del coche para ir a trabajar.
- Author: Diario Socialista
- Tags: Economía, Agresión imperialista a Irán, Petróleo

La guerra contra Irán ha dejado de ser un conflicto lejano para millones de estadounidenses. Desde hace semanas, el aceite de motor empieza a escasear en Estados Unidos y sus precios se han disparado hasta niveles nunca vistos. Según los datos de Argus Media recogidos por el *Financial Times*, el precio del aceite base Grupo III —el componente esencial de los lubricantes sintéticos que requieren la mayoría de los coches modernos— ha pasado de unos 3,20 dólares por galón en febrero a un récord de 12,45 dólares el pasado viernes, casi cuatro veces más. Es una subida que supera con creces el encarecimiento del crudo, la gasolina y el diésel, ya de por sí considerable, y que ha llevado a las grandes cadenas minoristas a tomar medidas drásticas: Costco ha elevado el precio de diez cuartos de galón de aceite sintético a 57,99 dólares —frente a los 30 dólares del año pasado— y ha limitado la compra a un envase por cliente, mientras Walmart reconoce bajos niveles de existencias en varias marcas. El impacto es considerable en un país donde el coche es imprescindible para acudir al trabajo: un cambio de aceite que antes costaba 40 dólares ahora puede superar los 60, y los talleres independientes se ven obligados a racionar o directamente a rechazar clientes.

El origen de la escasez es doble y tiene que ver con el sensible suministro petrolero. En marzo, una represalia iraní dañó una enorme planta de gas a líquidos de Shell en Qatar, uno de los principales productores mundiales de aceite base Grupo III. La instalación era muy importante para el suministro internacional, y su parálisis ha dejado un vacío que ningún otro productor puede sustituir a corto plazo. A esto se suma el bloqueo militar del estrecho de Ormuz, que ha interrumpido los envíos de crudo desde el Golfo hacia Corea del Sur, el otro gran fabricante de aceites base. Los exportadores mundiales de lubricantes mueven apenas 350.000 barriles diarios, una fracción minúscula de los más de 100 millones de barriles que se comercian al día en el mercado petrolero internacional. Esa pequeñez hace que cualquier interrupción en la cadena tenga un efecto multiplicador: no hay margen para sustituir proveedores ni para aumentar la producción con rapidez. Los talleres de cambio de aceite, como Jiffy Lube —que fue propiedad de Shell hasta su venta a un fondo de inversión por 1.300 millones de dólares en julio—, reconocen que hay “interrupciones puntuales que tenemos que asumir”, en palabras de su consejero delegado, Mauricio Quezada.

Las grandes empresas han reaccionado con subidas de precios y cambios operativos. Valvoline, cuyos casi 2.500 talleres en EEUU tienen como principal proveedor a Saudi Aramco, ha incrementado el precio de un cambio de aceite entre 5 y 7 dólares para compensar un aumento del 60% en los costes de los lubricantes desde marzo. Su consejera delegada, Lori Flees, advirtió en una conferencia del banco Goldman Sachs que los precios seguirán subiendo y que, una vez reabierto el estrecho de Ormuz, harán falta “entre cuatro y seis meses” para que el suministro de aceites base vuelva a los niveles previos a la guerra. Pero la situación es mucho más difícil para los talleres independientes y las pequeñas empresas mezcladoras que no tienen contratos de suministro a largo plazo con las grandes petroleras. Mike Tailor, propietario de Rapid Lube en Nueva Jersey, explica que sus clientes menean la cabeza cuando ven los nuevos precios pegados en la pared de su sala de espera: “Nunca había sido así. Ni siquiera cuando la gasolina llegó a 5 dólares”, recuerda, en referencia al récord de 2022\. Conseguir suministro a granel de aceite sintético, dice, es “una lotería”.

La escasez ha llegado a tal punto que la propia industria ha tenido que activar mecanismos de emergencia. El Instituto Americano del Petróleo, que fija los estándares del sector, ha recurrido a licencias provisionales de emergencia para que los proveedores puedan cambiar de base oil, pero los fabricantes de lubricantes no han podido hacer la transición porque las formulaciones sintéticas exigen pruebas y certificaciones estrictas que no se pueden improvisar. Holly Alfano, consejera delegada de la Asociación Independiente de Fabricantes de Lubricantes, resume la situación ante el *Financial Times*: “Los que tienen contrato con un proveedor están en régimen de asignación, es decir, no reciben la cantidad completa. Y los que no tienen contrato están luchando por conseguir suministro. Llaman a todas partes buscando Grupo III y les cuesta encontrarlo”. 

Mientras tanto, los concesionarios advierten de que aceites con especificaciones concretas, como el Dexos que requieren los vehículos General Motors más recientes, son “muy difíciles de conseguir”. La crisis del aceite de motor es, en definitiva, una muestra más de cómo las consecuencias de la guerra imperialista en Oriente Medio se extienden como una mancha de aceite en todo el mundo, con un encarecimiento de las condiciones materiales de vida.