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# Alemania financió y armó la “Solución final” indonesia en 1965
- URL: https://diariosocialista.net/2026/10/05/alemania-financio-y-armo-la-solucion-final-indonesia-en-1965/
- Published: 2026-10-05T05:00:48.000Z
- Updated: 2026-10-05T05:00:48.000Z
- Description: Una investigación del periodista Hüseyin Doğru revela que Bonn financió, armó y difundió propaganda para el ejército de Suharto mientras éste aniquilaba al Partido Comunista.
- Author: Diario Socialista
- Tags: Historia del socialismo, Anticomunismo, Genocidios, #p-hero

Entre 800.000 y tres millones de comunistas o simples sospechosos indonesios [fueron asesinados a partir de octubre de 1965](https://diariosocialista.net/2026/05/07/60-anos-del-genocidio-anticomunista-en-indonesia/). Los propios expedientes de la República Federal Alemana (RFA) contaban ya en febrero de 1966 casi 800.000 muertos, según la investigación exclusiva del [periodista y documentalista alemán sancionado Hüseyin Doğru](https://diariosocialista.net/2026/05/28/alemania-recrudece-la-muerte-civil-de-huseyin-dogru-bloqueando-las-cuentas-de-su-madre/), basada en los archivos del Ministerio Federal de Asuntos Exteriores en Berlín, el Archivo Federal en Coblenza y documentos desclasificados en Washington. Doğru recuerda que seis de los siete primeros embajadores de Alemania Occidental en Yakarta habían sido miembros del partido nazi o propagandistas nazis. Bonn contó los cadáveres semana tras semana, calificó la matanza de “una limpieza que responde por completo a nuestros intereses” y, en los años siguientes, autorizó fusiles y munición para el ejército de los asesinos e insistió en venderle fábricas de explosivos. Un funcionario en Bonn recibió la noticia del golpe con un “*ENFIN*!”, por fin; el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores dejó constancia de que las fuerzas armadas indonesias estaban “aniquilando sistemáticamente al Partido Comunista”; y, para las armas que vinieron después, “*keine Bedenken*”, ninguna objeción. La investigación completa, con el documental y los documentos originales, está disponible en español [el siguente enlace](https://hussedogru.com/indonesia-1965/es/.).

El ejército indonesio se hizo con el país el 1 de octubre de 1965 tras el fallido Movimiento 30 de Septiembre. El PKI era entonces el tercer partido comunista más grande del mundo, con hasta tres millones y medio de militantes y unos veinte millones de personas en su órbita. Su frente campesino ocupaba tierras de terratenientes para imponer una reforma agraria que era ley desde 1960, quería fuera del país a las petroleras y las plantaciones extranjeras y se enfrentaba a los británicos en Malasia y a los estadounidenses en Vietnam. La RFA estaba al tanto desde la primera semana: el 8 de enero de 1965, el agregado militar Meyer ya había escrito sobre las detenciones “de forma preventiva y a modo de prueba” de 1.400 trabajadores comunistas en Java Occidental, de los que 400 fueron liberados y “los demás fueron enterrados”. El 8 de marzo, el embajador Luitpold Werz informó de que el ejército y la marina se reservaban “como reserva de fuerzas para un posterior enfrentamiento abierto con los comunistas”, y el secretario de Estado Karl Carstens —que de estudiante había servido en las SA y se había afiliado al partido nazi— escribió al margen: “Un informe muy instructivo”. El 25 de octubre, Werz escribió: “Con todo, espero que el ejército, que pese a la instrucción contraria del presidente está acabando sistemáticamente con los comunistas, se imponga, y que así lleguen para nosotros tiempos mejores”. Los diplomáticos alemanes usaron la palabra “*Endlösung*” —el término nazi para la Solución Final— tres veces en seis semanas, siempre entre comillas y sin una sola palabra de comentario.

Pero la RFA no se limitó a mirar. A través de la empresa de propiedad federal Fritz Werner, fue ella misma uno de los proveedores: solo los expedientes alemanes documentan las siguientes entregas entre 1960 y 1968: al menos 40.250 fusiles (10.000 de Rheinmetall en 1960/61, 30.000 G3 de Heckler & Koch y 250 BM 59 en 1968), además de 9.750 cerrojos, 5.000 cañones y 42.000 piezas de repuesto; 20 millones de cartuchos de 7,62 mm; 255.800 kilogramos de pólvora de nitroglicerina; un proyecto de explosivos para el ejército valorado en entre 40 y 80 millones de marcos; y 63 millones de marcos en contratos para las fábricas de armamento y munición antes del golpe. El 26 de octubre de 1965, el negociador de Indonesia retiró sus objeciones a la exportación de empuñaduras de pistola con dos razones: el pedido era pequeño y “sería indefendible que negáramos esta ayuda indirecta al ejército indonesio, que en estos momentos actúa con la fuerza de las armas contra el Partido Comunista”; después venía la instrucción de que “las empuñaduras de pistola no lleven ninguna marca como producto alemán”. En noviembre de 1968 se aprobaron 20 millones de cartuchos “sin marca de la OTAN”. 

A través de la *Bundespresseamt* y *Deutsche Welle*, Bonn difundió la propaganda del ejército, y los servicios de inteligencia del BND prestaron “apoyo (asesores, equipos, dinero)” a la inteligencia indonesia en “el aplastamiento del PKI”, según escribió su jefe, Gerhard Wessel, en 1968\. Los supervivientes entrevistados para el documental describen fosas comunes, decapitaciones y violaciones; los verdugos confirman los hechos sin remordimiento. Burhan Kampak, paramilitar, lo resume: “¿Remordimiento?… Ah, no… ¡Yo estaba entusiasmado! No tengo remordimientos, porque eran nuestros enemigos”.