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# Un partido contra la “inmigración masiva”
- URL: https://diariosocialista.net/2026/11/03/un-partido-contra-la-inmigracion-masiva/
- Published: 2026-11-03T10:16:08.000Z
- Updated: 2026-11-03T10:16:08.000Z
- Description: Se ha generado cierto revuelo a raíz de la presentación de un supuesto nuevo partido en Euskal Herria, cuya novedad más significativa reside, según su(s) propio(s) impulsor(es), en oponerse a un “modelo de inmigración masiva”.
- Author: Aitor Martínez
- Tags: Opinión, #p-2-1

Se ha generado cierto revuelo a raíz de la presentación de un supuesto nuevo partido en Euskal Herria, cuya novedad más significativa reside, según su(s) propio(s) impulsor(es), en oponerse a un “modelo de inmigración masiva”. Con un programa político que, al parecer, ha sido generado con Inteligencia Artificial, y una estructura organizativa que brilla por su ausencia, pretenden presentarse a las elecciones de mayo de 2027, previo llamamiento a una asamblea para constituir el comité ejecutivo que ha de celebrarse en enero, con la asistencia de simpatizantes, afiliados y electores captados por videoconferencia en una conocida aplicación de comunicación para teléfonos móviles. No parece serio.

El nuevo partido virtual dice ser parte de la izquierda abertzale y justifica su necesidad afirmando que el resto de los partidos, incluido EHBildu, defienden un modelo de “inmigración masiva”. Lo denominan “Modelo Migratorio Neoliberal”, y dicen que está basado en “la Importación Masiva (las mayúsculas son suyas) de trabajadores extranjeros para su explotación como mano de obra barata en beneficio de los intereses de la patronal”, en lo que sería un siniestro plan desarrollado en despachos.

No parece que el relato que justifica la constitución de este nuevo partido sea muy consistente. Son ya innumerables las veces que el propio Arnaldo Otegi, secretario general de EHBildu, se ha posicionado en favor de una “inmigración ordenada”. También lo han hecho el resto de partidos políticos, como no cabría esperar de otra manera de aquellos que aspiran a gestionar la sociedad capitalista. Buscan una inmigración que sea socialmente asimilable, que sea explotable de manera beneficiosa por el capital y para el capital, y que no se convierta en una traba que implique un mayor gasto social que conlleve a la reducción del beneficio capitalista como motor indispensable de la reproducción social. Es decir, buscan una inmigración que no sea ni masiva ni excesiva, exactamente igual que este nuevo partido virtual.

La buscan, aunque no la encuentren. La migración, como fenómeno mundial, no es la consecuencia de un plan definido, es el producto del desarrollo objetivo del sistema capitalista a escala planetaria. Y como tal, no puede ser abordada con planes de gestión de lo existente diseñados en despachos, así como la miseria no será abolida con reformas de las instituciones capitalistas. Tampoco parece que ningunos de esos sean objetivos de este nuevo partido virtual. Prueba de ello es su forma de categorizar el fenómeno: primero, se encuentran en contra del exceso, no de la migración en general, es decir, del movimiento forzado de fuerza de trabajo a escala mundial. Segundo, hablan del problema de la “inmigración”, esto es, de las consecuencias que produce ese movimiento a nivel interno de la nación. Así, el problema mundial del desplazamiento forzado de millones de trabajadores por obra de la violencia estructural capitalista es un problema secundario, subordinado al principal, que es el riesgo que ello supone para las sociedades receptoras, y en concreto el modelo de vida de las capas acomodadas, clases medias reaccionarias y burguesía, y su nación étnico-cultural. Claro está, a riesgo de parecer reaccionarios, tratan de maquillar sus posiciones alegando que hay que mejorar las condiciones de vida en las naciones de origen de los migrantes, o aceptar derechos a esos migrantes en las sociedades receptoras, siempre y cuando lleguen de manera ordenada y aporten beneficios a los capitalistas.

Ahora bien, esa condescendencia es superioridad moral y supremacismo. Se trata de mejorarles la vida para que no vengan y no manchen nuestras sociedades. Cómo se hace eso, es una incógnita, y ni siquiera es un interés real para un partido nacionalista reaccionario que solo busca la supervivencia de su nación de clases medias y carece por concepto y principio de operatividad alguna a escala mundial.

Lo que queda es una política contra la “inmigración masiva” que se hace valer en una política contra el inmigrante, contra el débil. Una política servil frente a los intereses del capital, cuya gran conquista reside, precisamente, en perpetuar al migrante como ser degradado, asegurar su incierto futuro o la carencia del mismo, para que siga siendo migrante, condenado a una eterna inestabilidad, allí a donde vaya o intente llegar. Es decir, una política servil frente al capital, cuyo resultado es la producción de seres humanos devaluados, eternamente perseguidos, en perpetua vigilancia y nunca aceptados como iguales, que resulta en fuerza de trabajo devaluada al servicio del capital. Y es que, en contra de las posiciones racistas defendidas por esta gente, que presuponen al migrante un valor menor, no es el migrante el que devalúa la fuerza de trabajo en las sociedades receptoras; al contrario, son estas sociedades racistas las que devalúan al migrante y, con ello, se devalúan a sí mismas.

Un nuevo partido virtual que no aporta nada nuevo y que, a lo sumo, será recordado por avalar a los partidos políticos existentes, y sobre todo a la socialdemocracia, eximiéndoles de tener que posicionarse en términos claros y conflictivos sobre la inmigración, creando un nuevo chivo expiatorio que desvíe la atención; y, además, eximiendo al sistema capitalista de la responsabilidad de forzar a migrar a millones de trabajadores y trabajadoras, subjetivando el proceso objetivo de expansión del sistema capitalista a escala mundial. Los tontos útiles de siempre, vaya.