Hoy, 12 de diciembre, se conmemoran 55 años del atentado de Piazza Fontana en Milán, un suceso que no solo marcó el inicio de años de agitación política y social en Italia, sino que, con el paso de las décadas, reveló sus inquietantes conexiones con la Operación Gladio, un programa clandestino de la OTAN que operaba en Europa durante la Guerra Fría.
A las 16:37 del 12 de diciembre de 1969, una bomba explotó en la sede de la Banca Nazionale dell’Agricoltura, en Piazza Fontana, Milán. La explosión mató a 17 personas e hirió a 88, sembrando el caos en el corazón financiero del país. Las autoridades no tardaron en señalar a grupos anarquistas, pero investigaciones posteriores evidenciaron que los responsables pertenecían a grupos de extrema derecha, ligados a redes clandestinas respaldadas por sectores del Estado.
El atentado de Piazza Fontana ocurrió en un momento de gran tensión global. En plena Guerra Fría, Italia, como otros países europeos, se encontraba en una encrucijada entre el auge del movimiento obrero y comunistas, pero bajo la influencia del bloque occidental encabezado por Estados Unidos y la OTAN.
En este contexto, la Operación Gladio salió a la luz años después, revelando una red clandestina stay-behind, creada por la OTAN con el apoyo de la CIA y los servicios secretos europeos. El objetivo de Gladio era organizar y mantener fuerzas clandestinas que actuarían en caso de una invasión soviética. Sin embargo, estas redes, lejos de limitarse a un papel defensivo, participaron en actos de desestabilización interna de países aliados, como Italia, con la finalidad de frenar el avance político de los Partidos Comunistas.
La estrategia de la tensión y su vínculo con Gladio
El atentado de Piazza Fontana fue uno de los episodios más importantes de la llamada estrategia de la tensión (strategia della tensione), una táctica que consistía en generar miedo y caos mediante atentados y acciones violentas, atribuyéndolos falsamente a grupos revolucionarios, como anarquistas o comunistas. El propósito era doble: desacreditar a estos movimientos y justificar políticas más autoritarias, favoreciendo a las fuerzas conservadoras.
La implicación de Gladio en esta estrategia ha sido documentada a través de testimonios e investigaciones judiciales. Grupos neofascistas como Ordine Nuovo, responsables materiales del atentado, mantenían conexiones con sectores de los servicios secretos italianos y la red Gladio, que actuaban como una fuerza encubierta dentro del marco de la OTAN. Documentos desclasificados demostraron que la red colaboró en operaciones destinadas a desestabilizar democracias liberales europeas y frenar la influencia soviética, incluso a costa de sacrificar vidas civiles.
Giuseppe Pinelli y el encubrimiento
El intento inicial de culpar a grupos anarquistas culminó con la muerte de Giuseppe Pinelli, un ferroviario anarquista que murió tras “caer” por una ventana de la Jefatura de Policía de Milán durante su interrogatorio. La versión oficial de un “suicidio” nunca convenció a la opinión pública. Otro anarquista, Pietro Valpreda, fue detenido y señalado como el autor del atentado, pero años después quedó demostrado que había sido un chivo expiatorio en el marco de esta estrategia.
La verdad
Con el tiempo, las investigaciones judiciales revelaron la implicación de grupos neofascistas, con la connivencia de sectores del Estado y el respaldo de redes clandestinas como Gladio. El atentado de Piazza Fontana no fue un acto aislado, sino una pieza clave dentro de un complejo entramado de operaciones encubiertas que evidencian el papel de la OTAN y la CIA en la manipulación política de Europa Occidental durante la Guerra Fría.
A 55 años de la masacre, Piazza Fontana sigue siendo un símbolo de las víctimas inocentes de una guerra no declarada, pero silenciosamente librada dentro de las fronteras europeas. Hoy, en Italia recuerdan a los muertos y exige que toda la verdad histórica salga a la luz, para que las nuevas generaciones comprendan el impacto de estas políticas y las consecuencias de la manipulación del miedo en nombre de la seguridad y el orden.