Alice Weidel, colíder de Alternativa para Alemania (AfD), ha protagonizado este jueves una polémica entrevista con Elon Musk en la red social X (anteriormente Twitter), donde ha defendido la visión de su partido como “conservador y libertario”. La conversación, seguida por más de 200.000 usuarios, fue criticada por omitir referencias clave al historial de extremismo de AfD y sus constantes roces con las leyes alemanas de protección constitucional. Musk, quien expresó su apoyo explícito al partido, recomendó a los votantes descontentos optar por AfD, provocando acusaciones de injerencia en la política alemana por parte de líderes europeos.
Durante la charla, Weidel negó las acusaciones de extremismo hacia AfD y criticó el legado de políticas migratorias, energéticas y educativas de Angela Merkel y Olaf Scholz. En un giro controvertido, Weidel calificó a Adolf Hitler como “comunista” por sus políticas estatistas, una declaración que ha suscitado amplio rechazo. La líder también describió a AfD como el “único partido protector de los judíos en Alemania” y reiteró su apoyo al Estado de Israel, mientras abordaba la situación en Palestina y pedía el fin del conflicto en Ucrania. Musk, entre risas y comentarios distendidos, respaldó estas posturas y aprovechó para criticar las regulaciones de la Unión Europea sobre la “libertad de expresión”.
La entrevista se produce en medio de una tensa campaña electoral alemana, con AfD ganando terreno en encuestas pero siendo objeto de vigilancia por parte de los servicios de inteligencia. Musk ha sido acusado de usar su influencia en X para amplificar mensajes de ultraderecha, enfrentándose a críticas de líderes como Emmanuel Macron y Keir Starmer. La conversación con Weidel, vista como un intento de “lavado de cara” al partido, ha avivado un intenso debate sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en la política internacional y los riesgos de normalizar discursos de extrema derecha.