Un acuerdo para poner fin temporalmente al genocidio en Gaza fue anunciado este miércoles por el primer ministro de Qatar tras intensas negociaciones mediadas por Estados Unidos, Egipto y Qatar. Según informan los mediadores ante la prensa internacional, el plan incluye un alto el fuego de tres fases y un intercambio de prisioneros, pero no cuenta con garantías escritas que aseguren su cumplimiento. La primera fase, de 42 días, implica la liberación de 33 prisioneros israelíes por parte de Hamas, entre los que se encuentran mujeres civiles y militares, niños y civiles mayores de 50 años; el Estado de Israel, a cambio, liberaría a 30 prisioneros palestinos por cada prisionero civil liberado. Las tropas israelíes se retirarán de las áreas pobladas hacia una zona de amortiguación, lo que permitirá el regreso de desplazados palestinos y el envío de ayuda humanitaria.
Según detallan Haaretz y Al Jazeera, la Resistencia Palestina deberá liberar al resto de prisioneros varones, cambio de un número aún no especificado de prisioneros palestinos, mientras que las fuerzas israelíes completarán su retirada de la Franja de Gaza. La tercera fase contempla el intercambio de cuerpos de fallecidos, la implementación de un plan de reconstrucción en Gaza y la reapertura de los cruces fronterizos del enclave sitiado. Sin embargo, persisten tensiones sobre el futuro control de Gaza, ya que el Estado de Israel insiste en que Hamas abandone el poder y no se rearme, mientras que el Movimiento de Resistencia Islámica busca mantener algún papel en un eventual gobierno de transición.
El acuerdo incluye la retirada israelí del Corredor Netzarim y de la carretera costera Al-Rashid, facilitando el tránsito entre el norte y el sur de Gaza. No obstante, Hamas no ha logrado garantías escritas de que la segunda fase se implemente completamente, dependiendo únicamente de compromisos verbales de los mediadores. Esto deja margen para que los sionistas reanuden con los ataques si las negociaciones no avanzan, como ha sugerido el primer ministro Benjamin Netanyahu.
La ausencia de garantías firmes genera incertidumbre sobre la viabilidad del alto el fuego a largo plazo. Mediadores como Estados Unidos y Qatar confían en que “el éxito inicial presione a ambas partes a cumplir el acuerdo”, aunque el riesgo de que el genocidio se reanude sigue siendo alto. Por el momento, las bombas siguen cayendo sobre el enclave palestino, con decenas de muertes en las últimas horas.