Seat alerta que “la falta de ayudas públicas” al vehículo eléctrico pone en riesgo el empleo

La automotriz pide financiación e infraestructura al Gobierno español para la fabricación de vehículos eléctricos.

Línea de producción de coches de Seat.
Foto: Academia del Motor

El consejero delegado de Seat, Wayne Griffiths, ha lanzado una advertencia sobre l”os posibles riesgos para el empleo y la producción de vehículos” en el Estado español, debido al “bajo impulso que está recibiendo el vehículo eléctrico en el país”. Durante un acto público celebrado en Barcelona (Catalunya), en el que participaron destacados representantes políticos como el ministro de Industria, Jordi Hereu, y los presidentes autonómicos de Catalunya, Salvador Illa, del País Valencià, Carlos Mazón, y Nafarroa, María Chivite, Griffiths explicó que “la falta de ayudas al coche eléctrico y la escasez de puntos de recarga podrían afectar tanto a la producción de vehículos eléctricos como de combustión”. En este sentido, el consejero delegado destacó que “la venta de coches eléctricos podría verse afectada”, lo que repercutiría en la fabricación de vehículos en las plantas de Martorell (Barcelona) y Nafarroa, donde se ensamblan coches de combustión.

Fuentes sindicales consultadas por la redacción de La Vanguardia señalan que “la situación podría complicarse aún más si no se toman medidas concretas para fomentar el mercado del vehículo eléctrico”, tras el rechazo al decreto ómnibus en el Congreso de los Diputados que eliminó las ayudas al sector. En este contexto, la reducción de ventas de coches eléctricos podría forzar a las plantas a producir menos de los vehículos tradicionales, lo que a su vez pondría en peligro los puestos de trabajo en la industria automotriz. Seat, por su parte, está promoviendo el uso de vehículos electrificados entre sus empleados, con más de 450 directivos ya utilizando este tipo de vehículos, y planea duplicar el número de cargadores en su planta de Martorell para el primer trimestre de 2025, con el objetivo de superar los 250 puntos de carga.

A pesar de estas maniobras, Griffiths subraya que “la falta de un impulso sólido al coche eléctrico en España podría obstaculizar la visión de Seat de convertir al país en un centro europeo para la producción de vehículos eléctricos”. Según el CEO de la automotriz, la falta de políticas públicas que respalden este mercado podría ser un freno para el crecimiento de la industria y las inversiones en el sector”.