El Gobierno Vasco ha tardado tres décadas en reconocer que Rosa Zarra fue asesinada por la Ertzaintza en 1995, cuando fue impactada en el abdomen por una pelota de goma durante una manifestación. Según varios medios, a mediados de este mes, los familiares recibieron la notificación del fallo del Comité de Valoración y se espera que esta semana reciban el informe relacionado con la decisión. Durante años, el Ejecutivo vasco ocultó lo ocurrido. De hecho, en 2022, la cadena pública EITB tuvo que rectificar una noticia que afirmaba que Zarra había sido muerta por la policía, a petición del “sindicato” policial ESAN.
Rosa Zarra fue asesinada en junio de 1995, cuando tenía 58 años. Se encontraba participando en una movilización en el barrio de Amara Berri de Donostia, donde se denunciaba la carga violenta de la Ertzaintza durante el funeral de Joxean Lasa y Joxi Zabala, militantes de ETA secuestrados, torturados, asesinados y desaparecidos por los GAL en 1983. En la manifestación de Amara Berri, los agentes de la Ertzaintza también cargaron con dureza, y el Gobierno Vasco ha reconocido recientemente que Zarra fue alcanzada a seis metros de distancia con una pelota de goma, lo que le causó heridas graves en el abdomen. Ocho días después, el 30 de junio de 1995, falleció.
En su momento, el entonces consejero de Interior del Gobierno Vasco, Juan Mari Atutxa, declaró que Zarra “no había muerto a causa del disparo policial, sino por una enfermedad que ella padecía”. Los familiares de la víctima presentaron una denuncia contra la Ertzaintza, pero tres semanas después fue archivada.