Estados Unidos aplicará un arancel del 17% a los productos importados desde la Palestina ocupada, como parte de un nuevo esquema de tarifas anunciado por el presidente Donald Trump este 2 de abril. La medida forma parte de la política de “aranceles recíprocos”, con la que la administración busca “equilibrar” gravámenes impuestos por otros países a bienes estadounidenses.
En este caso, el porcentaje es la mitad del 33% que el Estado de Israel aplicaba a ciertos productos estadounidenses. Sin embargo, muchos bienes provenientes de EEUU no estaban sujetos a impuestos bajo el Acuerdo de Libre Comercio de 1985 entre ambos países, según recuerda la Jewish Telegraphic Agency (JTA).
Para tratar de evitar la imposición de estos aranceles, el gobierno israelí anunció el 1 de abril la eliminación de todas las tarifas a bienes estadounidenses. La decisión fue comunicada por el primer ministro Benjamín Netanyahu en la red social X.
A pesar de esta medida, la administración Trump no ha indicado si reconsiderará la nueva tarifa sobre los productos israelíes, como sí ha hecho en casos de otros países que eliminaron aranceles a bienes de EE UU. La JTA señala que la medida podría afectar el precio de productos de consumo, como alimentos kosher y objetos religiosos, así como bienes tecnológicos, piedras preciosas y suministros médicos, cuya exportación a EEUU superó los 22.000 millones de dólares en 2024.
El presidente Trump justificó la nueva política tarifaria asegurando que es necesaria para “recuperar el dinero y el respeto” que otros países han tomado de EEUU. Sin embargo, economistas críticos de la medida han advertido que estas tarifas podrían afectar la economía global y traducirse en precios más altos para los consumidores estadounidenses.