China investiga a Nvidia en una escalada de la guerra tecnológica con Estados Unidos

Pekín pone en la mira al gigante estadounidense de los chips, en respuesta a las restricciones de Washington

China ha iniciado una investigación antimonopolio contra la empresa estadounidense Nvidia, líder mundial en la fabricación de procesadores para inteligencia artificial, según han informado medios estatales chinos como China Central Television. La investigación, centrada en la adquisición de la compañía israelí Mellanox por parte de Nvidia en 2020, supone una nueva escalada en la creciente disputa tecnológica entre Pekín y Washington. Aunque la compra fue aprobada por China en su momento, las autoridades del país consideran ahora que “podría violar sus leyes antimonopolio”, aunque no se han especificado los motivos exactos que justificarían esta revisión.

Este movimiento llega tras un endurecimiento de las restricciones por parte del gobierno de Estados Unidos hacia la exportación de tecnología avanzada a China, incluyendo chips de memoria fundamentales para el desarrollo de la inteligencia artificial. Washington, a través del Departamento de Comercio, ha defendido estas medidas alegando que “buscan frenar el desarrollo militar chino mediante la limitación del acceso a tecnologías clave”. En respuesta, China ha impuesto restricciones a la exportación de materiales críticos para la fabricación de microprocesadores, como el germanio y el galio, cerrando los resquicios legales que anteriormente permitían ciertas ventas.

Nvidia, cuyo precio en bolsa supera los 3 billones de dólares, ha sido uno de los principales beneficiados del auge de la inteligencia artificial, con una revalorización cercana al 200% en lo que va de año. La investigación china, sin embargo, supone “una amenaza para la empresa”, que según adelanta CNN, “podría enfrentar consecuencias en uno de sus principales mercados”. Paralelamente, Nvidia también enfrenta un escrutinio antimonopolio en Estados Unidos, según informa Bloomberg.

Mientras tanto, tanto China como Estados Unidos continúan con sus esfuerzos para reforzar la producción local de semiconductores: la administración Biden ha destinado miles de millones a través de la Ley CHIPS para fortalecer la industria nacional, mientras que Pekín ha anunciado un fondo estatal de inversión récord para potenciar su propio desarrollo tecnológico.