Los Bomberos Forestales de la Comunidad de Madrid exigen mejoras laborales tras más de 17 años sin convenio

Los trabajadores del servicio público de extinción de incendios forestales demandan la negociación urgente de un nuevo convenio colectivo y medidas de protección frente a riesgos laborales.

Imagen de archivo de un bombero forestal de la Comunidad de Madrid.
Foto: vía madridiario.es

Los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid, que prestan sus servicios a través de la empresa pública TRAGSA, se encuentran en una situación de precariedad laboral que arrastra más de 17 años sin un convenio colectivo vigente. Este colectivo, que comenzó a formar parte de la Comunidad de Madrid en los años 80, ha visto cómo su situación laboral empeoraba con el paso de los años, caracterizándose por altos niveles de temporalidad, salarios bajos y falta de protección frente a riesgos laborales. Según indican sus representantes en una nota de prensa, cerca del 50% de los trabajadores son contratados solo durante la temporada de verano, lo que afecta tanto a la estabilidad laboral como a la eficacia de las labores de prevención y extinción de incendios.

A lo largo de los años, los bomberos forestales han estado expuestos a riesgos como la exposición a agentes cancerígenos sin un plan específico de evaluación de riesgos. La falta de medidas de protección ante estos peligros, pese a que los bomberos se encuentran expuestos constantemente a humos y sustancias tóxicas durante sus intervenciones, ha sido una de las principales preocupaciones del colectivo. Recuerdan que este desinterés por parte de TRAGSA y las autoridades competentes contraviene la legislación vigente en materia de protección laboral, como el Real Decreto 612/2024, sobre la exposición a agentes cancerígenos. Los trabajadores denuncian que su salud y seguridad se ven comprometidas debido a la falta de medidas eficaces.

El bloqueo del encuadramiento profesional también ha sido un tema recurrente en las demandas de los bomberos forestales. A pesar de su especialización en la extinción de incendios y su participación en emergencias climáticas como la tormenta Filomena (2021) o la DANA de Madrid (2023), la administración ha impedido su reconocimiento profesional. Esto no solo limita sus derechos laborales, sino que dificulta su desarrollo profesional y las mejoras en sus condiciones de trabajo. La reciente Ley de Bomberos Forestales ha sido vista como “un avance” para el sector, pero su aplicación en la Comunidad de Madrid se encuentra estancada.

El colectivo exige a TRAGSA y a la Consejería de Interior, Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, bajo la dirección de Carlos Novillo, “la apertura urgente” de negociaciones para abordar sus reivindicaciones. Entre sus demandas, destacan la reducción de la temporalidad en los contratos y la mejora de sus condiciones laborales, especialmente la negociación de un convenio colectivo que garantice derechos básicos. Los bomberos forestales aseguran que su labor es “fundamental para la protección del medio natural y la seguridad de los ciudadanos”, por lo que exigen “un trato digno” y condiciones laborales adecuadas para seguir realizando su trabajo en condiciones de seguridad y eficacia.