El endeudamiento de los gobiernos a nivel mundial alcanzará un nuevo máximo de 12,3 billones de dólares en 2025, impulsado por el aumento del gasto militar y otros sectores clave, así como por los elevados tipos de interés, según estimaciones de S&P Global Ratings. La emisión de bonos soberanos en 138 países crecerá un 3%, llevando el stock total de deuda a 76,9 billones de dólares. “Los gobiernos siguen utilizando la política fiscal para ‘enfrentar crisis tras crisis’, lo que da como resultado un escenario de mayor endeudamiento soberano”, afirma Roberto Sifon-Arevalo, jefe global de calificaciones soberanas en S&P.
Estados Unidos seguirá siendo el mayor emisor de deuda a largo plazo, con 4,9 billones de dólares en bonos, debido a sus amplios déficits fiscales, el alto costo de los intereses y “la necesidad de refinanciar deuda existente”. Pese a ello, S&P considera que el estatus del dólar como moneda de reserva mundial brinda al país “una flexibilidad significativa” en sus finanzas públicas. China, el segundo mayor prestatario global, incrementará su emisión de deuda en más de 370.000 millones de dólares hasta alcanzar los 2,1 billones, con el objetivo de impulsar su economía interna.
El nivel de deuda global representará el 70,2% del PIB mundial, por debajo pero cerca del 73,8% registrado en 2020, cuando los gobiernos respondieron a la pandemia de la COVID con programas de gasto masivo. S&P advierte que “la calidad crediticia de varias economías se ha deteriorado” desde la crisis financiera de 2008, con países como Estados Unidos y Reino Unido perdiendo la calificación AAA. La creciente oferta de deuda y las preocupaciones de los inversores sobre la sostenibilidad fiscal han generado mayores rendimientos en los bonos y han favorecido la aparición de movimientos políticos que priorizan la denominada “disciplina fiscal”.