Las fuerzas de Estados Unidos han llevado a cabo nuevos ataques en Yemen, impactando el puerto de Hodeidah en el Mar Rojo y un complejo gubernamental en la provincia de al-Jawf, según informaron las autoridades del Movimiento Ansarrolá, más conocidos como hutíes.
Estas ofensivas se producen tras el anuncio de las fuerzas yemeníes de que reanudaría sus ataques contra embarcaciones con vínculos israelíes en la región. De acuerdo con cifras difundidas por Ansarrolá, el número de fallecidos a raíz de los bombardeos ha aumentado a 53 desde el domingo, entre ellos cinco niños.
Mientras tanto, el grupo afirma haber lanzado un nuevo ataque con drones y misiles contra el portaaviones estadounidense USS Harry Truman, asegurando que la ofensiva “ha durado varias horas” y evitó “una agresión enemiga” contra Yemen. No obstante, un funcionario de EEUU citado por Reuters indicó que su ejército “derribó 11 drones hutíes” y “rastreó un misil que cayó al mar, sin que ninguno de los proyectiles alcanzara su objetivo”.
El conflicto en el Mar Rojo ha alterado el comercio global, según un informe de la Agencia de Inteligencia de Defensa de EEUU. El documento señala que entre noviembre de 2023 y abril de 2024 los hutíes realizaron 319 ataques contra embarcaciones comerciales y militares, reduciendo el tráfico marítimo de 25.000 a 10.000 barcos anuales.
Como consecuencia, el 75 % de los buques vinculados a EEUU y el Reino Unido han optado por rutas alternativas alrededor de África, lo que ha incrementado los costos de combustible en un millón de dólares por viaje y añadido un promedio de 10 días a cada trayecto.
En respuesta a la escalada, el líder supremo de Irán, Ali Khamenei, ha expresado su respaldo a Yemen, afirmando en la red social X que “la nación de Yemen es definitivamente victoriosa” y que “la única vía es la resistencia”. Esto podría añadir una complicación extra a los acuerdos diplomáticos entre EEUU e Irán para alcanzar un acuerdo sobre la proliferación de armas nucleares.