El aumento del precio de los huevos en Estados Unidos, agravado por los efectos de la gripe aviar y las fluctuaciones del mercado, ha llevado a algunos consumidores a buscar alternativas. Una de ellas es el alquiler de gallinas, una opción que ofrece la empresa Rent the Chicken, fundada en 2013 en Pensilvania. La compañía permite a los hogares obtener entre dos y cuatro aves junto con un gallinero y alimento por un período de seis meses, evitando así depender de la oferta en supermercados.
Según Jenn Tompkins, cofundadora de la empresa, la demanda ha crecido significativamente en los últimos meses. “Cuando la gente alquila una de nuestras gallinas, sabe que no tiene que preocuparse por el precio de los huevos, la escasez o los límites de compra”, afirmaba en declaraciones a la agencia EFE.
La crisis de suministro estalló tras el sacrificio de más de 100 millones de gallinas ponedoras debido a brotes de gripe aviar desde finales de 2022. Datos de la Oficina de Estadísticas Laborales indican que el precio de una docena de huevos alcanzó su máximo histórico en febrero de 2025, con un costo medio de 5,89 dólares, aunque en marzo el portal Trading Economics registró precios superiores a los 8 dólares en algunos mercados.
A pesar de que el Departamento de Agricultura de EEUU señala que los precios han bajado a niveles cercanos a los 3 dólares, la incertidumbre y las restricciones de compra han incentivado el interés por soluciones como Rent the Chicken.
La empresa opera en 35 mercados de EEUU y Canadá, con mayor presencia en Pittsburgh, Connecticut y Toronto. Sus paquetes varían entre los 500 y los 1.000 dólares, dependiendo del número de gallinas y los servicios incluidos. Tompkins sostiene que la tendencia continuará: “Permite reducir la inseguridad alimentaria y depender menos de los supermercados”.
Mientras tanto, la administración de Donald Trump busca reducir el precio de los huevos en EEUU, que ha aumentado debido a la gripe aviar y la pérdida de casi 170 millones de aves desde 2022. Para ello, ha duplicado las importaciones de huevos de Brasil, antes destinados solo a alimento para mascotas, y considera relajar regulaciones para permitir el uso de huevos de pollos de engorde en alimentos procesados.
Sin embargo, expertos en seguridad alimentaria advierten sobre el riesgo de contaminación bacteriana. En febrero, el gobierno anunció un plan de mil millones de dólares para combatir la crisis, incluyendo apoyo a granjas y el desarrollo de vacunas. Además, ha solicitado más importaciones de Turquía, Brasil, Corea del Sur y Europa. Algunos estados, como Nevada y Arizona, han pausado leyes que exigían huevos de gallinas libres de jaulas para mitigar la escasez y contener los precios.