Los partidos que negocian la formación del próximo gobierno en Alemania han acordado una serie de medidas que endurecen significativamente la política migratoria del país. Según un borrador del texto de negociación al que tuvo acceso POLITICO, la coalición entre la Unión Demócrata Cristiana y Social Cristiana (CDU/CSU), liderada por el futuro canciller Friedrich Merz, y el Partido Socialdemócrata (SPD) incluye un aumento en la capacidad de detención de migrantes en espera de deportación, la suspensión por dos años de la reunificación familiar y la ampliación de la lista de países considerados “seguros para la repatriación”, incorporando a Argelia, India, Marruecos y Túnez. También se contempla la expulsión de personas migrantes con condenas penales y la eliminación de la asistencia legal obligatoria antes de la repatriación.
El acuerdo supondría el marco más estricto en política migratoria en Alemania en décadas. En las elecciones del 23 de febrero, la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo su mejor resultado en unos comicios nacionales desde la Segunda Guerra Mundial y se espera que tenga un papel destacado en la oposición.
A pesar del consenso en varias medidas, persisten ciertos desacuerdos dentro de la futura coalición. El SPD sigue rechazando la propuesta de la CDU de establecer centros de procesamiento de asilo y retorno en terceros países al estilo de Italia, lo que impide un acuerdo total sobre la política migratoria.
En otras áreas clave, los partidos tampoco han alcanzado un consenso. La CDU/CSU busca aumentar el gasto armamentístico hasta el 3,5 % del PIB, superando ampliamente el umbral del 2 % exigido por la OTAN, mientras que el SPD reconoce “la necesidad de fortalecer las fuerzas armadas”, pero no está dispuesto a llegar a ese nivel de inversión.
Servicio militar obligatorio
Además, la CDU ha propuesto reintroducir el servicio militar obligatorio, eliminado en 2011, pero los socialdemócratas prefieren mantenerlo en régimen voluntario. Los documentos en negociación provienen de “grupos de trabajo interpartidarios” que debían presentar sus propuestas el lunes, dando inicio a la fase final de conversaciones para cerrar el acuerdo de coalición. Aunque ambas partes habían expresado su intención de concluir las negociaciones antes de Semana Santa, fuentes citadas por POLITICO señalan que ahora priorizan los contenidos sobre los plazos.