Macron promete enviar tropas a Ucrania tras la guerra sin consenso en Europa

Los países reunidos en París mantienen las sanciones a Rusia, pero no acuerdan el papel de una posible presencia militar europea.

De izquierda a derecha, el secretario general de la OTAN Mark Rutte, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer, reunidos en París.
Foto: @Keir_Starmer (X)

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado que varios países europeos, incluida la República Francesa, enviarán tropas a Ucrania una vez finalizada la guerra. Sin embargo, la propuesta no ha logrado el respaldo unánime de los países aliados, según admitió el propio Macron ante la prensa internacional tras la cumbre celebrada en París. En el encuentro, que reunió a más de 30 estados, sí hubo consenso en mantener las sanciones económicas contra Rusia.

Macron aseguró que estas tropas no serían una “fuerza de mantenimiento de paz” ni operarían en la línea de frente, sino que tendrían un “papel disuasorio” en puntos estratégicos. Aunque el Reino Unido ha sido mencionado como uno de los países participantes, no se han dado detalles sobre el número de efectivos ni su misión exacta. Además, ni siquiera Londres y París tienen una postura común sobre la implicación estadounidense: los británicos la ven necesaria y los franceses no.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, señaló que “aún quedan muchas dudas sobre su funcionamiento”: “Las acciones, sus responsabilidades, lo que puede hacer, cómo puede ser utilizado y quién será responsable, hay muchas preguntas. Hasta ahora, hay pocas respuestas”.

En cuanto a las sanciones, Macron insistió en que retirarlas ahora “sería un error”, una postura compartida por el primer ministro británico, Keir Starmer, y el canciller alemán en funciones, Olaf Scholz. Zelensky reiteró que Ucrania “no cederá territorio” y acusó a Rusia de “bloquear cualquier avance en las negociaciones de paz”. Mientras tanto, la falta de una postura clara de Estados Unidos sobre su apoyo a esta iniciativa europea añade incertidumbre al futuro del conflicto.