La venta de dos puertos estratégicos en Panamá, Balboa y Cristóbal, por parte de la empresa hongkonesa CK Hutchison a un consorcio liderado por BlackRock ha sido bloqueada por la intervención de China, según han informado la Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China, Autoridad del Canal de Panamá y el Gobierno de Panamá.
El acuerdo, que abarca 43 puertos en 23 países y está valorado en más de 22.800 millones de dólares, debía firmarse antes del 2 de abril, pero permanece en suspenso debido a las negociaciones en curso. Medios chinos aseguran que la presión de Pekín responde a “preocupaciones de seguridad nacional y competencia”, en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre China y Estados Unidos.
Las autoridades chinas, a través de la Administración Estatal para la Regulación del Mercado, han iniciado una revisión antimonopolio para evaluar la transacción, según informó el organismo en un comunicado oficial. Esta medida se enmarca en una estrategia más amplia de Pekín para limitar la transferencia de infraestructuras clave a empresas estadounidenses.
Además, el Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao y medios estatales chinos han instado a CK Hutchison, controlada por el magnate Li Ka-shing, a “reconsiderar” la venta, según reportes de medios estatales chinos.
El gobierno panameño, bajo la presidencia de José Raúl Mulino, ha adoptado una postura cautelosa, indicando que está revisando los acuerdos de concesión de los puertos, aunque aún no ha tomado una decisión definitiva, según declaraciones oficiales.
La situación se complica por las recientes advertencias del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien afirmó que Washington tomará “medidas necesarias” si Panamá no aborda la percibida influencia china en los puertos.
Mientras tanto, CK Hutchison podría obtener más de 19.000 millones de dólares en efectivo si la venta se concreta, pero la empresa enfrenta ahora un dilema geopolítico que podría afectar la posición de Hong Kong como centro de negocios global.