El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, defendió la necesidad de un aumento sustancial en el gasto militar de los Estados miembros de la Unión Europea, en respuesta a las reticencias de países como el Estado español a acelerar sus inversiones en armamento. Durante una reciente entrevista concedida a El Mundo y otros medios europeos, Dombrovskis destacó que, dada la situación geopolítica actual, “está claro que necesitaremos gastar en Defensa sustancialmente más que el objetivo actual del 2%” del Producto Interior Bruto (PIB).
Según el comisario, la guerra de Ucrania y “las amenazas de expansión hacia otros países europeos requieren una revisión de los presupuestos de Defensa”, que en el caso del Estado español representa oficialmente el 1,29% del PIB, aunque algunos estudios críticos indican que en realidad es mucho mayor. En este contexto, la Comisión Europea está considerando medidas como la flexibilización fiscal, a través de una cláusula de “escape nacional”, con el fin de “permitir a los países incrementar su gasto sin que ello afecte al déficit excesivo”.
El comisario también adelantó que, además de las medidas estatales, la UE está trabajando en un “instrumento europeo” para financiar el rearme común, con la posibilidad de emitir eurobonos de Defensa. Esta propuesta se enmarca en un conjunto de iniciativas que se detallarán en el próximo white paper de Defensa, previsto para mediados de marzo. La Comisión está acelerando la toma de decisiones en este sentido, con el objetivo de crear “una respuesta unificada ante las crecientes amenazas geopolíticas”.
Por otro lado, Dombrovskis también abordó el impacto económico de las tensiones comerciales globales, especialmente las amenazas de Donald Trump de imponer aranceles a los vehículos europeos. El comisario calificó estos aranceles como “injustificados e injustificables” y advirtió que “podrían tener un efecto negativo tanto en la UE como en Estados Unidos”. Según el Fondo Monetario Internacional, la fragmentación económica global derivada de las políticas proteccionistas podría reducir el PIB mundial en un 7%, equivalente a eliminar de la economía global el PIB combinado de Alemania y el Estado francés en su totalidad. Dombrovskis subrayó que las tensiones geopolíticas y comerciales están afectando ya la confianza de los inversores y los consumidores, y que la desaceleración económica es una preocupación creciente para la Comisión Europea.