El primer ministro del Estado de Israel, Benjamin Netanyahu, ha declarado en un discurso televisado que la ofensiva aérea sobre la Franja de Gaza es “solo el comienzo” y que cualquier negociación de alto el fuego “se llevará a cabo bajo fuego”.
Las declaraciones llegan tras una serie de ataques israelíes este martes que, según el Ministerio de Salud de Gaza, han dejado al menos 404 palestinos muertos, incluidos numerosos niños, y más de 560 heridos en zonas como Khan Younis, Rafah y Deir el-Balah.
Netanyahu justifica la reanudación de las operaciones militares argumentando que “Hamas rechazó una propuesta de mediación” liderada por el enviado de Estados Unidos, Steve Witkoff, la cual buscaba extender el alto el fuego iniciado el 19 de enero. La Resistencia Palestina ha denunciado reiteradas veces que los sionistas han vulnerado el alto el fuego, no han permitido la entrada de ayuda humanitaria acordada y han entorpecido el intercambio de prisioneros.
En respuesta, las fuerzas israelíes han lanzado una serie de bombardeos en varias zonas de Gaza, interrumpiendo las conversaciones para la liberación de prisioneros de guerra y el levantamiento del bloqueo. Netanyahu responsabiliza a Hamas por las víctimas civiles que ha causado su ejército y pide a los habitantes de Gaza “que se alejen de “terroristas”.
El ataque ha generado condenas internacionales y protestas en varias ciudades del mundo, incluyendo en las dos principales ciudades de la Palestina ocupada: Al-Quds/Jerusalén, Yaffa/Tel-Aviv. Organismos humanitarios e internacionales han advertido sobre el impacto de la ofensiva en la población palestina y han solicitado un cese inmediato de las hostilidades. Mientras tanto, la situación en Gaza sigue deteriorándose, con informes de familias enteras desaparecidas bajo los escombros tras los bombardeos.