La burbuja de la IA se tensa: "Mucha gente va a perder mucho dinero"
Los gigantes tecnológicos movilizan más de 500.000 millones de euros en 2026 sin un modelo de negocio claro, mientras ejecutivos y analistas alertan del riesgo de colapso ante inversiones insostenibles.
Los inversores del mercado financiero ha comenzado a castigar con dureza las inversiones récord de las grandes tecnológicas en inteligencia artificial, interpretándolas como una señal de que la burbuja podría estar cerca de su límite. Tras anunciar desembolsos conjuntos superiores a 500.000 millones de euros para 2026, las acciones de Microsoft, Meta, Alphabet y Amazon cayeron entre un 8% y un 10%, en una reacción que el analista Javier Molina (eToro) describió como un agotamiento de la paciencia: "El mercado ya no premia el gasto, quiere ejecución y retornos visibles", explicó ante elDiario.es. Este "castigo" refleja un consenso crecente: la carrera desbocada por la IA, sin un camino claro hacia la rentabilidad, ha creado una burbuja especulativa con alto riesgo de colapso.
La contradicción central es abismal: mientras la inversión se multiplica, los ingresos directos por IA son marginales. En 2025, estas empresas generaron unos 50.000 millones de euros con sus servicios de inteligencia artificial, una cifra que equivale a apenas la décima parte de lo que planean gastar en un solo año. Esta brecha insostenible recuerda, en escala y dinámica, a la burbuja de las puntocom del año 2000, aunque con actores ya mucho más consolidados. El presidente de OpenAI, Bret Taylor, lo admitió sin ambages: "Estamos en una burbuja y mucha gente va a perder mucho dinero", una declaración que sintetiza la alarma incluso dentro del sector.
La presión financiera sobre los ejecutivos es extrema y los plazos se acortan. Sundar Pichai, CEO de Google, reconoció que le inquieta cómo "satisfacer esta demanda extraordinaria" y "acertar con las inversiones a largo plazo". Los analistas señalan finales de 2026 como fecha límite para que la IA demuestre que puede convertir la promesa en flujos de caja reales. Javier Molina advirtió que, de no producirse entonces "una inflexión visible, el castigo podría ser estructural, con un ajuste permanente de múltiplos y el fin de la narrativa de futuro".
El riesgo de un reventón no es solo teórico. Una encuesta de Bank of America a gestores de fondos reveló en octubre de 2025 que el 54% considera que las acciones de IA están en una burbuja, un máximo histórico. El desplome simultáneo de empresas como Nvidia y AMD (-13% en una semana) muestra a su vez cómo el pánico puede propagarse por toda la cadena de valor. Si la burbuja estalla, las consecuencias trascenderán el mundo tecnológico: podría desencadenar una corrección masiva en los mercados, destruir miles de millones en capital ficticio y exponer la fragilidad de todo un sistema basado en la especulación, no en la generación real de valor.