El Ministerio de Sanidad francés enviará a partir de junio "cartas informativas" a miles de jóvenes de 29 años para concienciarles sobre el descenso de la fertilidad y las opciones de criopreservación de óvulos y espermatozoides, según informa El Mundo. La medida forma parte del plan de "rearme demográfico" que pretende impulsar el presidente Emmanuel Macron, que incluye 16 acciones para "combatir" la caída de la natalidad. La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, defendió la iniciativa afirmando que "detrás de estos temas íntimos están en juego decisiones colectivas y las políticas públicas, cuyo papel es el de abrir las posibilidades a los ciudadanos".

Las cartas abordarán tres ejes: "salud sexual y anticoncepción", información sobre el "reloj biológico" y las diferencias por sexo, y la oferta pública para preservación de gametos, según fuentes oficiales del ministerio citadas por Le Figaro. El gobierno prevé ampliar de 40 a 70 los centros de reproducción asistida para reducir listas de espera.

La decisión se produce tras conocerse que 2025 fue el primer año desde la Segunda Guerra Mundial en que el Estado francés registró más muertes (651.000) que nacimientos (645.000), con una tasa de fertilidad optimista del 1,8 hijos por mujer, superior a la media europea pero insuficiente para el relevo generacional. Otras estimaciones del INSEE la sitúan más cerca de 1,56. En este contexto, París pretende reformar su sistema de pensiones y relanzar el servicio militar.

"Mandato no deseado"

Organizaciones y especialistas han recibido el plan con fuertes reparos. Virginie Rio, del colectivo BAMP, que agrupa a personas con problemas de fertilidad, declaró al medio que el término marcial "rearme demográfico" suena a "mandato no deseado", cuestionando la asociación entre infertilidad y políticas familiares: "No son las personas infértiles las que van a repoblar Francia". El doctor Samir Hamamah, coautor del informe que sustenta el plan, reconoció que las causas de la caída de fertilidad son "médicas, ambientales, conductuales y sociales", aunque el Gobierno ha priorizado el factor edad y las soluciones biomédicas.

Un presidente sin hijos ordena tener hijos

El debate ha alcanzado también la esfera personal del presidente. Sectores críticos señalan la "hipocresía" de Macron al dictar políticas de natalidad sin tener hijos propios. El presidente está casado con Brigitte Macron, 25 años mayor que él y madre de tres hijos de un matrimonio anterior. La analista Hélène de Lauzun, corresponsal en París de The European Conservative, lo expresó sin ambages: "La verdad es que Emmanuel Macron, que se encuentra en una relación muy especial e infértil, no tiene hijos y no sabe lo que significa tener hijos y formar una familia. Sin juzgar sus elecciones personales, esto es un hecho irrefutable". La relación del presidente, iniciada cuando él era un adolescente de 15 años y ella su profesora de teatro de 39, ha estado siempre rodeada de polémica , y ahora esa singularidad biográfica se convierte en un argumento esgrimido por quienes cuestionan su autoridad para diseñar "políticas demográficas".

Elude las razones materiales

Por otro lado, algunos expertos y críticos advierten que el plan soslaya las raíces materiales del problema. La precariedad económica, los bajos salarios y el acceso a la vivienda, que llevan a las parejas jóvenes a retrasar la crianza, quedan fuera de las medidas, que se conciben como un acto de voluntad. La edad media del primer embarazo en el Estado francés se ha retrasado cinco años en cuatro décadas, situándose en 29 años, precisamente la edad elegida para el envío masivo de cartas.

Mientras el Elíseo invierte en criopreservación y campañas informativas, eluden medidas como la ampliación de permisos parentales, el aumento de plazas públicas en guarderías o políticas de vivienda que permitan emanciparse antes. El "rearme demográfico" se convierte así en una política que medicaliza y paternaliza un problema social y traslada a la población la responsabilidad individual de planificar su fertilidad, sin abordar las condiciones materiales que la condicionan.