Opinión

Matar al mensajero

Con esta política comunicativa de acoso y derribo a toda crítica, de ocultamiento y de desprestigio a cualquiera que les señale, pretenden ocultar la bancarrota de su apuesta política, que no es otra que la de la eterna reforma del capitalismo desde el estado. La cultura política de la izquierda esp

Una mani, un proyecto

Una gran fuerza de oposición al orden político capitalista y todo su sistema de partidos leales: esa es necesariamente la primera forma que tomaría un partido proletario, y su construcción debe ser el objetivo a medio plazo. El fin debe determinar la práctica presente: construir una política del ant

El CEO de Ford tiene un coche chino

La pérdida de competitividad de la industria europea se ha ido haciendo cada vez más evidente, sobre todo a raíz de la emergencia de China. El gigante asiático ha pasado de ser el taller del mundo a liderar procesos productivos complejos como la automoción, las energías renovables o el software. El

Cumbres antiabortistas, recogidas de firmas y llamamientos

El pasado lunes 2 de diciembre se celebró en el Senado la VI Cumbre Transatlántica contra el aborto, que sirvió de altavoz tanto de distintos partidos de derecha y extrema derecha a nivel internacional como de los diferentes lobbies contra el aborto ―y contra la eutanasia, los derechos LGTBI y la in

Ya estamos en guerra

La guerra de Ucrania es el caballo de troya para ejecutar una gran transferencia de riqueza, de las clases trabajadoras europeas a la oligarquía financiera, que probablemente venga acompañada de una gran reforma autoritaria del sistema político de los estados occidentales.

14-D: lo necesario y lo urgente

Esta es la vía para convertir la impotencia presente, aquella que sentimos ante las masacres impunes en Gaza o la criminal indiferencia de políticos y empresarios frente al peligro de la DANA, en potencia futura: construir una fuerza capaz de presentar una alternativa integral al orden político capi

Ante la subida histórica del precio de la vivienda

El consenso social expresado en las calles sobre la necesidad de bajar los alquileres es inequívoco, pero su sencillez inevitablemente plantea preguntas: ¿Cómo los bajamos? ¿A costa de quién? ¿Qué pasa con los sueldos? Los alquileres deben bajar, pero ¿Qué pasa con las hipotecas?

Racismo estructural

En las últimas semanas estamos asistiendo a un bochornoso estriptis político e ideológico de la socialdemocracia en general, y de manera especial de la socialdemocracia nacionalista vasca, en lo que respecta a la cuestión de la migración. En su prensa se han multiplicado los artículos explícitamente

Todo para el pueblo, pero sin el pueblo

“Hacemos política al servicio de las clases populares” repite incesantemente EHBildu en sucesivas declaraciones. Pero, al poner esta declaración de principios en relación a su actividad parlamentaria de los últimos años, podría parecer que este partido se ha decantado por una suerte de despotismo de