El Ministerio de Asuntos Exteriores de Argelia ha rechazado lo que califica como el “lenguaje de amenazas y chantaje” por parte del Estado francés en relación con la deportación de ciudadanos argelinos, según informó Rai al-Youm.
En un comunicado publicado el pasado martes en su cuenta oficial de X, la cancillería argelina confirmó que no aceptará la lista de deportación presentada por el Estado francés, al considerar que fue elaborada “de manera selectiva”. Además, Lounès Magramane, secretario general del ministerio, informó formalmente de la postura argelina al encargado de negocios de la embajada francesa en Argel.
El comunicado subraya que el Elíseo no puede modificar unilateralmente los procedimientos establecidos para la repatriación de ciudadanos y critica la “aproximación selectiva” de París en el cumplimiento de acuerdos bilaterales e internacionales.
Argelia insistió en que el protocolo de 1994 sobre deportaciones no puede aplicarse de forma independiente del acuerdo consular de 1974, reiterando que “ambos deben respetarse en conjunto para garantizar los derechos de los afectados”.
Las tensiones entre Argel y París se han intensificado recientemente debido a varios factores, incluyendo la posición francesa sobre el Sáhara Occidental y la expulsión de “influenciadores argelinos” residentes en el hexágono.
Según Middle East Monitor, la negativa del país magrebí a revisar la lista de deportados marca un nuevo episodio en la relación bilateral, que ha atravesado múltiples desencuentros en los últimos meses.