La maquinaria represiva de Estados Unidos está alcanzando su mayor dimensión de las últimas décadas, según confirman los datos difundidos por el portal Statista. A través de la polémica ley Big Beautiful Bill Act, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) podrá gestionar un presupuesto de 79.000 millones de dólares en el ejercicio fiscal de 2026. En comparación con otras agencias, se observa que ICE cuenta, por ejemplo, con un presupuesto diez veces superior al del FBI (8.000 millones), y que ya se sitúa por encima de la Patrulla Fronteriza (78.000 millones) o de los Guardacostas (34.000 millones).

Esta inyección de fondos se ha utilizado en las últimas semanas para contratar a 12.000 nuevos agentes y para poder mantener detenidas a 116.000 personas al día, lo que ha permitido realizar redadas tanto en escuelas como en iglesias, por ejemplo. El Gobierno federal de Estados Unidos dispone, más allá de las competencias de los estados, de diversos instrumentos coercitivos que puede desplegar en las calles, y entre ellos ICE es el que mayor presupuesto ha acumulado en los últimos años. En conjunto, los cuatro organismos mencionados suman un total de 200.000 millones de dólares.

Supuestos "antecedentes" y sanciones penales como excusa para atacar a las personas migrantes

En lo que respecta a las víctimas de la última oleada represiva, los datos filtrados por el Instituto CATO contradicen la justificación empleada por la Casa Blanca: el 73 % de las personas detenidas no tiene ninguna condena penal previa, y solo el 5 % cuenta con antecedentes judiciales vinculados a la “violencia”.

Es más, los datos más recientes publicados por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) señalan que las detenciones de personas latinoamericanas sin antecedentes penales se han multiplicado por seis (+600 %) durante el segundo mandato de Trump. Analizando por nacionalidades, se aprecia rápidamente el sentido de las detenciones: los arrestos de venezolanos sin antecedentes se han multiplicado por catorce, y los de mexicanos por ocho. Cada mes, de media, 6.000 personas inocentes son encarceladas a través de ICE.

Además, son numerosos los encarcelamientos arbitrarios que ICE lleva a cabo sin proceso judicial y que disfraza como “detenciones criminales”, así como las deportaciones o incluso asesinatos. Sin embargo, no existen datos oficiales precisos registrados al respecto.

Europa: autoritarismo y políticas antiinmigración

Europa, lejos de romper con las tendencias marcadas desde Estados Unidos, reproduce de forma mimética políticas autoritarias y belicistas similares en distintos países. Por ejemplo, Alemania ha emitido 100.000 millones de euros de deuda para el rearme a través del fondo Sondervermögen, eludiendo los controles constitucionales. La Unión Europea ha convertido el Fondo Europeo para la Paz (EPF) en una herramienta para financiar operaciones de guerra, con un presupuesto superior a los 17.000 millones de euros.

En lo que respecta a las fronteras interiores, la evolución de la agencia Frontex es un espejo de ICE: de contar con un presupuesto de 6 millones de euros en 2005, ha pasado a 845 millones en 2024, enriqueciendo a contratistas privados como Thales y Leonardo y transformando el Mediterráneo en un muro tecnológico y militar para contener al proletariado africano.