“No podemos equivocarnos de enemigo”
Hay que señalar con firmeza al auténtico enemigo y plantarse contundentemente en defensa de nuestros hermanos de clase migrantes allí dónde sea necesario.
A más de 90 años de julio de 1936, las lecciones de aquel momento deben seguir presentes. Cuando el monstruo fascista vuelve a intentar levantar la cabeza, conviene recordar que quien detuvo el golpe fue la clase trabajadora organizada.
Frente a quienes utilizan la crisis ecológica como excusa para renunciar a los principios revolucionarios, nosotras afirmamos, a la luz de sus fracasos, que someter la producción y la organización del territorio a un modelo racional y democrático es la única forma de afrontar la crisis climática
El Primero de Mayo, en definitiva, ha sido uno de los momentos más importantes para la organización de nuestra clase, y no deja de llamarnos la atención cómo ese día de lucha ha pasado a ser, poco a poco, algo menos que una efeméride a tachar en el calendario.
La pasada semana cientos de jóvenes se reunieron en Madrid en la UP central; en las semanas previas lo habían hecho en más de diez campus del estado: de Asturias a Murcia, de Logroño a Sevilla.
El gran ganador de la noche es Vox, que dobla sus diputados y asciende hasta el 17% del voto. Ni los escándalos de corrupción, ni las purgas internas ni su sumisión completa a Trump y Netanyahu parecen hacer mella a Vox, que crece sin cesar y ya sueña con un sorpasso futuro a un PP desnortado.
Desde el domingo, los medios de comunicación de la burguesía, en lugar de informar, se han limitado a aprovechar la tragedia para aumentar beneficios con titulares morbosos y sensacionalistas, utilizando el dolor ajeno para generar clics y sembrar el pánico entre familiares desesperados.
Si queremos dar una respuesta a la altura de la situación, debemos construir un gran frente de clase contra el fascismo y el giro autoritario de los estados y, también, y en esto quiero detenerme, una nueva actitud militante.
¿De qué sirve una ley de memoria si las ideas por las que lucharon nuestros abuelos siguen criminalizadas y ultraderechistas siguen mandando en la policía, en los tribunales y en las empresas?