Una coalición internacional lanza la mayor flotilla humanitaria para romper el asedio de Gaza
Miles de voluntarios y profesionales de un centenar de países zarparán desde Sudáfrica en marzo de 2026 en una acción coordinada por mar y tierra.
La coalición internacional Global Sumud Flotilla (GSF) anunció este miércoles en la Fundación Nelson Mandela de Johannesburgo (Sudáfrica) que lanzará la mayor intervención humanitaria coordinada dirigida a Palestina hasta el momento. Según declararon sus organizadores en un comunicado, el 29 de marzo de 2026 zarpará una flotilla marítima unificada y partirá simultáneamente un convoy terrestre con "miles de personas de más de 100 países" en una acción para responder al genocidio, asedio, hambruna masiva y destrucción de la vida civil en Gaza.
La misión integrará a más de 1.000 profesionales sanitarios (médicos y enfermeros), además de educadores, ingenieros, equipos de reconstrucción e investigadores de crímenes de guerra y ecocidio. Saif Abukeshek, miembro del comité directivo de GSF, definió el objetivo durante el anuncio: "Este no es el enemigo al que nos enfrentamos. No es una persona. Es una forma de vida que determina el futuro de otras naciones", vinculando la acción humanitaria con legados históricos de resistencia civil.
El anuncio se produce en un contexto de colapso humanitario total en Gaza, donde más del 80% de la población depende de la ayuda internacional para sobrevivir tras años de ofensiva militar y bloqueo genocida israelí. La iniciativa busca explícitamente romper el asedio de forma directa, desafiando abiertamente el control militar de la ocupación sionista sobre los accesos por mar, tierra y aire a Palestina, un cerco que ha sido calificado de ilegal por numerosas organizaciones de derechos humanos y por la Corte Internacional de Justicia, pero que nadie, salvo la GSF, se ha atrevido a desafiar de forma directa hasta ahora.
La flotilla se inscribe en una tradición de misiones de la sociedad civil internacional, como la Flotilla de la Libertad atacada por Israel en 2010, que resultó en el asesinato de diez activistas. O las recientes misiones que fueron abordadas por las fuerzas israelíes. Esta nueva acción, en una escala sin precedentes, representa un desafío político y logístico a la arquitectura de impunidad colonial sionista, al tiempo que evidencia el fracaso de los mecanismos diplomáticos e institucionales para proteger al pueblo palestino en Gaza. La respuesta de la entidad genocida y sus cómplices de la autodenominada "comunidad internacional" ante la movilización será otro capítulo de este pulso que libran los movimientos sociales de todo el mundo contra la barbarie sionista y la indiferencia.