El gobierno griego planea desalojar el mayor vecindario okupado de Grecia con fondos europeos
La comunidad autoorganizada de Prosfygika, donde viven 400 personas, denuncia un plan de 15 millones del gobierno regional de Ática para erradicar su proyecto y entregar el barrio a la especulación.
El gobierno regional de Ática, presidido por el partido de Kyriakos Mitsotakis, Nueva Democracia, ha iniciado en secreto la planificación para el desalojo y la represión de la Comunidad Okupa de Prosfygika en Atenas, según un comunicado de emergencia publicado por la asamblea de vecinos el pasado 3 de febrero y difundido en castellano por el portal Regeneración Libertaria. El operativo, que supondría el cuarto intento de desalojo en una década, está financiado con 15 millones de euros de fondos europeos del programa ESPA Regional Ática 2021-2027. La comunidad denuncia que el gobierno utiliza una falsa promesa de crear "viviendas sociales" y alojamientos para familiares de pacientes oncológicos para encubrir un objetivo de saqueo y especulación.
Prosfygika es una comunidad autoorganizada que alberga a más de 400 personas, entre ellas 50 niños, refugiados, migrantes, pacientes con cáncer y personas con problemas de salud mental, según detalla el comunicado. Durante sus 16 años de existencia, la asamblea ha creado 22 estructuras que funcionan “sobre la base de la autoorganización y la solidaridad social”. Entre ellas figuran una guardería autogestionada, una farmacia social, una estructura de acogida para familiares de pacientes del hospital oncológico vecino St. Savvas, una panadería colectiva y un refugio para mujeres.
La comunidad acusa al gobierno regional de mentir al presentar su plan como una "solución social". "Mienten cuando afirman que el gobierno regional se preocupa por la vivienda social. Prosfygika ya proporciona vivienda social para cientos de personas", señala el texto, añadiendo que el Ayuntamiento de Atenas tiene hasta 80.000 apartamentos vacíos sin usar. Asimismo, rechaza el argumento de ayudar a familiares de pacientes, ya que la comunidad ya los acoge, y denuncia que la operación busca en realidad un aumento vertiginoso de los alquileres y el desplazamiento de los vecinos actuales.
El comunicado enmarca la ofensiva como parte de una estrategia del “régimen de Mitsotakis” para desmantelar un proyecto político y social alternativo que ha atraído atención internacional. La comunidad hace un llamamiento a la solidaridad y anuncia que defenderá el espacio hasta el final. “El desalojo y la represión de Prosfygika tendrá consecuencias incalculables para la salud mental y física de decenas de niños, ancianos y pacientes de la Comunidad. Muchos de ellos no sobrevivirán al desalojo”, advierte el texto, convocando a una asamblea abierta de resistencia para el 8 de febrero.