La primera ministra Takaichi consolida un poder absoluto en Japón tras el colapso de la oposición
Los ultraconservadores logran 316 de 465 escaños y podrán imponer su agenda incluso sin el apoyo de la Cámara Alta, hundiendo la principal coalición opositora.
El Partido Liberal Democrático (PLD) de la primera ministra Sanae Takaichi, de corte ultraconservador, belicista y anti-China, ha obtenido una mayoría abrumadora de 316 escaños en la Cámara Baja de Japón, según los resultados del recuento adelantados por la cadena pública NHK. Esta cifra, que supera los dos tercios del hemiciclo (465 escaños), otorga a la formación la capacidad de sacar adelante su legislatura en solitario, incluso si son rechazadas por la Cámara Alta, donde el oficialismo se encuentra en minoría. Junto a su socio de coalición, el Partido de la Innovación de Japón (Ishin), suman 352 escaños.
La contundente victoria supone una consolidación del poder personal de Takaichi y un ejecutivo "duro". El profesor Jeffrey J. Hall, especialista en estudios japoneses, señaló a EFE que "estas elecciones representan una gran victoria personal para Takaichi, quien centró los comicios en la decisión de los votantes sobre si querían que ella permaneciera como primera ministra". Hall añadió que "la oposición de izquierda y de centro ha sido aplastada y tardará años en recuperarse. La Cámara de Representantes tendrá ahora una mayoría abrumadora de derechas".
El gran perdedor de la jornada fue la principal fuerza opositora, la Alianza Reformista Centrista, formada por el exsocio de gobierno Komeito y el Partido Democrático Constitucional (PDC). Esta coalición se desplomó, obteniendo solo 49 escaños frente a los 172 que lograron entre ambos en las elecciones anteriores de 2024. La oposición en su conjunto pasó de 233 a 113 escaños, lo que deja al bloque progresista y "centrista" sin capacidad de freno legislativo.
Los resultados también muestran cambios en el mapa político minoritario. Destaca el auge del partido Sanseito, con una agenda centrada en la antiinmigración, que pasa de 2 a 15 escaños. También entra por primera vez en la Cámara Baja, con 11 escaños, el partido Team Mirai, creado por un ingeniero de inteligencia artificial. Este panorama consolida una hegemonía conservadora y de derechas en Japón con una oposición fragmentada y debilitada.