La AfD se ve envuelta en un escándalo de nepotismo con dinero público
"La prioridad es contratar a personas en las que se puede confiar": un candidato de la ultraderecha alemana justifica así que familiares de altos cargos cobren sueldos públicos de hasta 92.000 euros.
La formación neonazi alemana Alternativa para Alemania (AfD) se encuentra inmersa en un escándalo de nepotismo tras publicarse que varios de sus altos cargos utilizan fondos públicos del Bundestag para emplear a familiares, según investigaciones de los medios alemanes ZDF y Die Zeit recogidas por el Financial Times. El caso más destacado es el de Ulrich Siegmund, candidato del partido a ministro-presidente del estado de Sajonia-Anhalt, cuyo padre trabaja para otro diputado del AfD con un salario anual de más de 92.000 euros. Al menos otros tres dirigentes regionales habrían hecho contrataciones similares con parientes cercanos.
Frente a las acusaciones, Siegmund no ha desmentido los hechos, al contrario, los ha justificado en sus redes sociales, de una forma muy peculiar: "La prioridad es contratar a personas en las que se puede confiar". Siegmund ha insinuado riesgos de infiltración por parte de servicios de inteligencia o periodistas. Tino Chrupalla, co-líder nacional del partido, admitió en una entrevista televisiva que las revelaciones dejaban "un mal sabor", aunque insistió en que "no se habían violado las normas de la cámara", que solo "prohíben emplear a familiares directos propios, no a los de otros diputados".
El escándalo surge en un momento crítico para la AfD, que según los sondeos ronda ya el 40% de intención de voto en Sajonia-Anhalt, donde se celebrarán elecciones estatales en septiembre. Una victoria absoluta les daría el control de su primer gobierno regional y un escaño en el Bundesrat, la cámara alta federal. Los partidos rivales han reaccionado con declaraciones críticas al respecto. Sven Schulze, líder de la CDU en el estado, acusó a la AfD de operar con una "estructura de clan" y de desviar fondos públicos "de manera descarada" hacia sus familias.
Este episodio de nepotismo se suma a una larga lista de escándalos que no han logrado frenar el ascenso electoral del partido, incluidas las investigaciones que lo acusan de "espionaje para Rusia y China", así como en el uso recurrente de consignas del nazismo. La investigación evidencia la contradicción entre el discurso "anti-sistema" y de "lucha contra la corrupción de la élite" que profesa la AfD, y sus propias prácticas de clientelismo y aprovechamiento de los fondos del Estado para beneficio de su red interna que salen a la luz incluso antes de que haya llegado al poder.