La Confederación Intersindical Galega (CIG) anunció este lunes la convocatoria de siete jornadas de huelga en GKN Driveline Vigo (Pontevedra, Galiza), del 16 al 22 de febrero, en respuesta a los 50 despidos previstos por la multinacional del sector de la automoción. A pesar de que la compañía rebajó la afectación inicial del ERE de 72 a 50 personas —al incorporar en el cálculo los días de "flexibilidad anual"—, el sindicato mantiene su rechazo a cualquier rescisión de contrato que no sea "voluntaria" o mediante prejubilaciones. “Si la empresa quiere que no vayamos a la puerta tiene que comprometerse ya a que nadie va a marchar de GKN despedido por la fuerza”, advertía el sindicato en su nota de prensa.

En la última reunión de la comisión negociadora del ERE, la dirección se limitó a trasladar la reducción de los trabajadores afectados sin presentar propuestas concretas sobre las condiciones de los despidos, según denuncia la CIG. La empresa condiciona las bajas "voluntarias" al puesto, área, departamento y turno de cada asalariado, y solo ofrece movilidad geográfica a una planta en Europa del este. La internalización de actividades anunciada es, en palabras de la central sindical, “una medida muy pequeña”. Ante esto, la CIG reclamó que las bajas voluntarias se rijan por el mismo procedimiento que en la planta de GKN Zumaia (Gipuzkoa) y en las mismas condiciones que en Vigo, y que el proceso se amplíe hasta diciembre de 2027 para incluir a quienes aún no tienen 59 años.

El sindicato exige además una garantía de carga de trabajo futura y una reducción de la jornada anual en 24 horas (3 días) para igualarse a otras compañías del sector, lo que supondría un excedente de 10 trabajadores y rebajaría el número de afectados por el ERE. “A ninguna de estas propuestas tuvimos una respuesta concreta que fuese reflejada en el acta para tranquilidad de toda la plantilla”, criticaba la nota de la CIG. Mientras, el tiempo avanza: “Ya estamos a día 10, y la respuesta de la mayoría del comité de empresa es esperar a la siguiente reunión”.

La unión subraya que la convocatoria de huelga recoge el “sentir mayoritario de la plantilla” y nace de la constatación de que la empresa no aportó soluciones reales en la segunda reunión de la comisión negociadora, pese a la tregua acordada en el anterior pleno del comité. “No vamos a permitir que los plazos se agoten”, advierten. La plantilla de GKN Vigo se enfrenta así a un nuevo conflicto laboral ante la presión constante de la multinacional para reducir costes salariales, con la amenaza de los despidos forzosos como principal instrumento de coerción.