Tres encapuchados agreden a un joven senegalés en Camas
Pegan una paliza y apuñalan a un joven senegalés entre insultos racistas; su pareja denuncia que otros amigos de origen senegalés han sufrido ataques similares.
Un vecino de Camas (Sevilla, Andalucía) de origen senegalés fue abordado el pasado fin de semana por tres individuos con pasamontañas cuando caminaba entre El Charco de la Pava y el Puente de Su Señoría, en el término municipal de Sevilla. Según relató su pareja en redes sociales, los agresores le preguntaron de dónde era y, al responder que de Senegal, comenzaron a golpearlo en la cabeza y el cuerpo mientras le gritaban insultos racistas. Uno de ellos sacó una navaja y le causó cortes en brazos y pecho, pese a que vestía una chaqueta de manga larga. Al intentar grabar la escena con su móvil, los encapuchados se lo arrebataron y huyeron en tres patinetes eléctricos, dejándolo herido y mareado.
La víctima tuvo que recibir puntos de sutura en los brazos y el pecho, así como grapas en una de las extremidades, además de presentar heridas en el rostro. Su pareja denunció también el impacto psicológico del ataque y lamentó que, pese a ocurrir en torno al mediodía, nadie se detuviera a auxiliarlo durante el trayecto hasta la casa de sus padres. En su testimonio, advirtió de que otros conocidos de la víctima, también senegaleses, han sufrido agresiones similares pero no se sienten con derecho a denunciarlas.
El Ayuntamiento de Camas emitió este jueves un comunicado en el que expresó su "más absoluta repulsa" y subrayó que el ataque vulnera "los principios de convivencia" del municipio, al que definió como "tradicionalmente de acogida y solidaridad". La institución afirmó que "no reconoce como propio un clima de enfrentamiento" y trasladó "su apoyo" al afectado y a su familia.
Los hechos apuntan a una pauta de violencia racista en la periferia sevillana que rara vez trasciende. El silencio de otras víctimas y la ausencia de testigos que auxiliaran al herido en pleno día muestran la normalización de la hostigación hacia la población migrante. Mientras el Ayuntamiento apela a una supuesta "identidad de acogida" que contradicen los hechos, las investigaciones continúan sin que se haya informado de detenciones hasta el momento.