Una jueza entrega la custodia de una niña a su padre investigado por abusos sexuales
La niña señaló a su progenitor en tres partes médicos, pero la jueza se la entregó igual y el caso se archivó siete días después.
La titular del Juzgado de Instancia de Sevilla número 6, especializado en Familia, Infancia y Capacidad, ordenó el pasado 26 de enero la entrega inmediata de una niña de seis años a su padre, que en ese momento continuaba siendo investigado en una causa penal abierta por presuntos delitos de abuso sexual y maltrato contra la menor. La decisión se adoptó por "incumplimiento del régimen de visitas", es decir, porque la madre había impedido los encuentros con el progenitor. Según la documentación a la que ha tenido acceso elDiario.es, la madre había suspendido las visitas al conocer la investigación penal y tras los partes médicos en los que la propia niña identificaba a su padre como autor de las lesiones.
Tres partes de urgencia del Servicio Andaluz de Salud, emitidos entre mayo y julio de 2025, describen lesiones en cuello, extremidades y zona genital de la menor, y recogen incluso manifestaciones espontáneas de la niña señalando a su padre como autor de las lesiones. Estas pruebas fueron enviados al juzgado por sospecha de agresión. A pesar de ello, el Juzgado de Instrucción número 5 de Sevilla, que investigaba los hechos desde mayo de 2025, no lo consideró relevante y acordó el archivo de la causa penal el 2 de febrero, una semana después de que la menor fuera entregada al progenitor. El auto se fundamenta en el informe del médico forense, que califica las lesiones como "absolutamente inespecíficas" y concluye que "no hay indicios suficientes de violencia intencional o agresión sexual".
La defensa de la madre ha recurrido tanto el cambio de custodia como el archivo penal. En el recurso de apelación contra el sobreseimiento, la letrada sostiene que la resolución se adoptó de forma prematura, sin agotar diligencias esenciales como la exploración judicial de la menor recomendada por el Programa especializado de Evaluación y Diagnóstico (ADIMA). La defensa advierte de que la ausencia de lesiones externas "no descarta conductas abusivas", especialmente en menores con dificultades de expresión, y recuerda que así lo reconoce la jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional. Además, reprocha que se haya prescindido de la prueba preconstituida y del informe integral previo, lo que impide completar la evaluación técnica y priva a la menor de una tutela judicial reforzada.
La defensa denuncia además una "absoluta contradicción" entre la jurisdicción civil y la penal, que derivó en una "contaminación" de la causa penal por la resolución civil. El auto de familia obvió la investigación abierta, así como los informes psicosociales que ya en 2022 desaconsejaban la custodia paterna y describían al progenitor con un acusado "desfase madurativo", inestabilidad emocional y tendencia a descalificar a la madre sin atender a las necesidades de su hija. Mientras la Audiencia Provincial de Sevilla resuelve los recursos, la menor permanece bajo la custodia de su padre, a quien la niña había señalado como agresor hasta en tres ocasiones ante los servicios médicos.