Fascistas franceses atacan un acto propalestino en Lyon y uno de los suyos termina en estado grave
Militantes antifascistas repelen la agresión y un atacante resulta herido de gravedad. StreetPress documenta una media de un ataque ultraderechista al mes en la ciudad.
Un fascista de 23 años se encuentra entre la vida y la muerte tras resultar gravemente herido en Lyon la noche del pasado jueves, en el marco de los incidentes desencadenados por un intento de ataque a una conferencia propalestina de la eurodiputada de La Francia Insumisa Rima Hassan. Según informa Liberation, los hechos se remontan a las 19:00 horas en la facultad de Sciences Po Lyon, donde el colectivo fascista Nemesis desplegó una pancarta contra la "islamoizquierda" en los exteriores del centro. Allí se produjo una primera reyerta entre grupos fascistas y antifascistas. La policía intervino, pero horas después, a más de un kilómetro de distancia, los bomberos atendieron a dos heridos. El militante fascista, el más grave, presentaba un traumatismo craneal severo que le ha llevado a un "estado desesperado", según su abogado.
El colectivo Nemesis, que agrupa a sectores fascistas y se dedica sistemáticamente a perturbar actos de izquierdas, aseguró que Quentin formaba parte de su servicio de orden. Sin embargo, la familia del joven intenta lavar su imagen, afirmando que es "estudiante de matemáticas, sin antecedentes penales, practicante de tenis y filosofía, recientemente convertido al catolicismo y vinculado a una parroquia tradicionalista, no militante activo de la organización católica ultra Academia Christiana", según recoge Le Figaro. La fiscalía de Lyon ha abierto una investigación por violencia agravada y se muestra prudente: "El contexto y las circunstancias deben determinarse".




Grupos fascistas en Lyon. Foto: StreetPressGrupos fascistas en Lyon. Foto: StreetPress
RN se victimiza y criminaliza a la "extrema izquierda"
Las reacciones políticas no se han hecho esperar, revelando la estrategia victimista de la extrema derecha. Jordan Bardella exigió "poner fin a la impunidad de la extrema izquierda", mientras Marine Le Pen reclamó que los movimientos antifascistas sean considerados "terroristas", calcando el discurso de Donald Trump. Bruno Retailleau, de Los Republicanos, responsabilizó a "los satélites que gravitan en torno a LFI".
La izquierda institucional se desentiende
Enfrente, Rima Hassan condenó "con firmeza" la intervención antifascista que veló por su seguridad e impidió que los fascistas reventaran su acto, aunque recordó que los fascistas habían acudido a boicotear su conferencia. Manuel Bompard, líder de LFI, insistió en que "nadie debe perder la vida por sus ideas" y subrayó que "ningún miembro de su partido mantuvo enfrentamientos" con los grupos fascistas. El ministro de Universidades, Philippe Baptiste, se limitó a denunciar "la locura furiosa que se ha desatado".
Historial de ataques
La violencia política en Lyon no es un hecho aislado. Como ha documentado ampliamente el medio StreetPress, la ciudad se ha convertido en el principal escenario de agresiones ultraderechistas en el Estado francés, con más de un ataque al mes en el último año y una preocupante impunidad policial. Mientras el fascista Quentin se encuentra al borde de la muerte, los canales de su entorno en Telegram lanzan mensajes como Justicia para Quentin. Preparaos para lo que viene, anticipando una escalada de la violencia. El fascismo, que acudió a impedir un acto propalestino, intenta ahora erigirse como víctima para justificar nuevas agresiones y obtener rédito político.