El secretario de Gabinete del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, Yossi Fuchs, lanzó este lunes un ultimátum a Hamas durante una conferencia en Jerusalén/Al Quds: le exigen desarmarse en un plazo de 60 días o Israel reanudará su ofensiva genocida sobre la Franja de Gaza en la misma intensidad previa. Según informa el medio local Times of Israel, Fuchs afirmó que el plazo de dos meses fue solicitado por la administración de Donald Trump y comenzaría a contar a partir del 19 de febrero, fecha en la que está prevista la primera reunión de la autoproclamada "Junta de Paz", un plan de colonización estadounidense para Gaza. "Lo respetaremos. Si funciona, genial. Si no, el ejército tendrá que completar la misión", declaraba Fuchs.

La respuesta de Hamas no se hizo esperar. Mahmoud Mardawi, alto cargo del movimiento de liberación nacional palestino, negó tener conocimiento de tal exigencia en el marco de las negociaciones en curso y calificó las declaraciones israelíes como "amenazas sin fundamento". En declaraciones a Al Jazeera, Mardawi advirtió de que cualquier intento de reanudar el genocidio como antes de la falsa tregua tendrá "graves repercusiones para la región" y subrayó que "el pueblo palestino no se rendirá". Las declaraciones del dirigente se producen después de que el líder de Hamas en el exterior, Khaled Meshaal, rechazara este mismo mes desarmar a las facciones palestinas, argumentando que despojar de sus armas a un pueblo bajo ocupación lo convierte en "una víctima fácil de eliminar".

Mientras Fuchs lanzaba su ultimátum, los asesinatos impunes de la colonización sionista continuaban en la Franja. Según fuentes sanitarias gazatíes, el pasado domingo fue una jornada especialmente sangrienta, con ataques israelíes de norte a sur que causaron la muerte a doce palestinos. Este lunes se han registrado al menos dos "muertos" más. Las autoridades de Gaza denuncian que, desde el inicio de la llamada "tregua" el pasado octubre, Israel la ha violado en 1.520 ocasiones, asesinando a más de 600 personas. El balance total de la guerra genocida iniciada el 7 de octubre de 2023 supera ya los 72.000 muertos, según datos de las autoridades del enclave recogidos por Al Jazeera.

En paralelo, ocho prisioneros políticos capturados por las fuerzas de ocupación durante la invasión terrestre pudieron regresar a la Franja. Sus familias se concentraron ante la sede del Comité Internacional de la Cruz Roja en Gaza para exigir noticias de otros seres queridos desaparecidos en los campos de concentración israelíes. La población gazatí, unos dos millones de personas -de ellos 1,5 millones desplazados-, continúa viviendo en condiciones catastróficas, con graves restricciones impuestas por los ocupantes a la entrada de alimentos, medicinas, material sanitario y tiendas de campaña.