La Comisión Electoral de Rumanía ha descartado la candidatura de Diana Sosaca para las elecciones presidenciales del 4 de mayo, argumentando que su postulación ya había sido rechazada en los comicios de noviembre, posteriormente anulados.
En ese momento, el Tribunal Constitucional determina que algunas de sus declaraciones “contravienen los valores democráticos” y “ponen en riesgo la permanencia del país en la Unión Europea y la OTAN” según informa AFP. Sosaca, eurodiputada de 49 años y líder del partido S.O.S. România, ha sido acusada de “difundir mensajes favorables a Rusia” y “mantener posturas antisemitas”.
La exclusión de Sosaca se suma a la inhabilitación previa de Calin Georgescu, exfavorito en las encuestas y crítico con la UE y la OTAN, quien ganó la primera vuelta de las elecciones de noviembre antes de que fueran anuladas.
El Tribunal Constitucional tomó esta decisión tras denuncias de “injerencia rusa en la campaña”, una situación poco común en la UE. Georgescu enfrenta acusaciones por “declaraciones falsas sobre la financiación de su campaña” y por “incitar a acciones inconstitucionales”, además de sospechas de haber recibido “apoyo ilícito” en TikTok.
Mientras tanto, la Comisión Electoral ha validado la candidatura de George Simion, líder del partido ultraderechista AUR, quien ahora se perfila como el mejor posicionado de este sector en los comicios de mayo.
Según AFP, su postulación se mantiene sin impugnaciones, en un escenario donde las elecciones se han visto marcadas por la vigilancia de supuestas “interferencias extranjeras” que no han sido demostradas en ningún momento y cuestionamientos sobre “la integridad democrática del proceso electoral rumano”, que está apartando sistemáticamente a todos los candidatos no alineados con el atlantismo.