Los ricos pagan menos impuestos que los pobres
Apenas 60.000 personas, el 0,001% de la población mundial, controlan hoy una riqueza equivalente a un tercio de los ingresos combinados de todo el planeta.
La arquitectura fiscal contemporánea palidece ante las grandes fortunas. Según los datos del Informe sobre la Desigualdad Mundial 2026, la progresividad tributaria —el principio de que quien más tiene, más aporta— se quiebra sistemáticamente al llegar a los estratos más altos. Mientras que los tipos impositivos aumentan para la mayoría de la población, estos caen en picado para los milmillonarios, quienes terminan pagando una proporción de sus ingresos reales significativamente menor que las familias de rentas medias, o incluso bajas.
Este fenómeno —reporta el informe— es resultado de estructuras legales que permiten el diferimiento de dividendos y el uso de sociedades "holding" para acumular riqueza sin pasar por el fisco. En naciones como Francia o los Países Bajos, el tipo impositivo efectivo para los milmillonarios roza el cero por ciento debido a estas sofisticadas estrategias de evasión y elusión. El resultado es una concentración de capital sin precedentes, con la cual apenas 60.000 personas, el 0,001% de la población mundial, controlan hoy una riqueza equivalente a un tercio de los ingresos combinados de todo el planeta.
Asimismo, el informe revela las imposibilidades de los países del sur global para sostener una educación o sanidad públicas. Por ejemplo, se reporta que la posibilidad de gasto en educación pública por niño en el África subsahariana es de apenas 220 euros (en paridad de poder adquisitivo), frente a los más de 7.400 euros en Europa. Esta brecha de 1 a 40 en la inversión pública condena a regiones enteras a una geografía de oportunidades desiguales, alimentada por un sistema financiero donde las naciones ricas actúan como rentistas globales.
Incluso en economías consideradas "moderadas" en su desigualdad, como el estado español, la concentración de activos sigue una lógica piramidal: mientras el 50% más pobre de la población apenas percibe el 23% de los ingresos, el 10% más rico acapara el 57% de la riqueza total del país. A nivel global, la situación es más extrema, con el 10% superior detentando tres cuartas partes de la riqueza mundial, mientras la mitad más pobre sobrevive con solo el 2%.