Más de 150 personas se reunieron este viernes 16 de enero para inaugurar el Casal de la Joventut Treballadora de Tarragona. Un nuevo espacio político, cultural y de lucha impulsado por jóvenes trabajadoras de la ciudad catalana. La asistencia masiva al acto evidenció la necesidad de espacios propios y la voluntad de organización de una juventud que se niega a resignarse ante un contexto de crisis y precarización creciente.

El Casal nace para dar respuesta a la falta de espacios de socialización y politización para la juventud de Tarragona. Las integrantes del proyecto señalan que “vivimos en una ciudad que no nos pertenece, una ciudad en la que molestamos y no se nos quiere, y esto tiene que cambiar”. Ante esta realidad, el proyecto se plantea como una alternativa al modelo de ciudad y de sociedad impuesto por el sistema capitalista.

Desde el Casal se señala que el declive de un sistema capitalista en crisis se ceba especialmente con la juventud trabajadora. Esta situación genera desafección, apatía y desilusión. Lejos de aceptar este relato, la apertura del Casal quiere ser “un pequeño paso para romper con tal concepción” y una apuesta clara por activar herramientas políticas y organizativas propias.

¿Qué es el Casal de la Joventut Treballadora de Tarragona?

El Casal de la Joventut Treballadora se define como un espacio de encuentro, de relación y de organización, pensado para desarrollar actividades deportivas, culturales, artísticas y festivas, pero también para construir un proyecto de lucha. Un espacio que permita “encontrarnos y dar respuesta a nuestras necesidades” y donde “aprendamos conjuntamente a dar respuesta a las problemáticas que nos atraviesan como jóvenes trabajadores”.

Al mismo tiempo, el proyecto quiere consolidarse como un espacio seguro desde el cual combatir toda forma de opresión y defenderse de cualquier ataque hacia la clase trabajadora. En este sentido, el Casal se reivindica como una herramienta imprescindible en un contexto en el que la propiedad privada y los intereses de políticos y empresarios expulsan sistemáticamente a la juventud de los espacios de decisión y de vida colectiva.

El éxito del trabajo colectivo

Después de meses de trabajo, los integrantes del Casal valoran muy positivamente la inauguración y la respuesta obtenida. Tal como expresaron tras el acto, “después de meses de trabajo podemos decir convencidas que continuaremos trabajando para hacer del casal un espacio de lucha y encuentro”.

Desde el Casal de la Joventut Treballadora de Tarragona se hace un llamamiento a acercarse, participar y construirlo colectivamente, con un compromiso firme para hacer de este nuevo espacio “la herramienta de lucha necesaria para todas nosotras”.