La Asamblea Nacional francesa debatirá este jueves una proposición de ley presentada por Los Republicanos (LR) para autorizar el trabajo asalariado el 1 de mayo en determinados sectores. El texto, que ya fue aprobado por el Senado en julio, cuenta con el respaldo de la mayoría macronista y del Reagrupamiento Nacional (RN), lo que allana su adopción durante la llamada proposición parlamentaria de LR.

La iniciativa legislativa pretende permitir abirir comercios de alimentación de proximidad —panaderías, pastelerías, carnicerías y pescaderías— así como de establecimientos vinculados a lo que el texto define como “un uso tradicional del 1 de mayo”, en referencia a la venta de muguete, incluyendo floristerías y viveros. Según los promotores de la ley, la medida busca adaptar la normativa laboral a determinadas prácticas comerciales habituales en esa fecha, según detalla L'Humanité.

La proposición no fija de forma directa la lista completa de actividades autorizadas, que debería concretarse posteriormente mediante un decreto del Consejo de Estado. De aprobarse definitivamente, la reforma podría suponer que hasta 1,5 millones de asalariados pierdan el carácter no laborable del 1 de mayo a partir de 2026, una jornada que en el Estado francés tiene un estatus singular como único festivo de descanso obligatorio en el calendario laboral, por su extensa tradición de lucha obrera.

Las organizaciones sindicales han expresado su oposición frontal a la iniciativa y alertan de que la ley abriría una brecha en la protección del 1 de mayo como "día de descanso generalizado". El debate parlamentario se produce en un contexto de coincidencia entre la derecha tradicional, el bloque presidencial y el fascismo en materia de eliminación de derechos laborale, mientras lanza un ataque simbólico a las conquistas sociales de la clase obrera en uno de los países más combativos de Europa.