La Fiscalía de Milán ha citado a declarar a un hombre de 80 años, vecino de la provincia de Pordenone, como primer investigado por su presunta participación en los denominados "safaris humanos" durante el asedio de Sarajevo. Según la investigación, coordinada por el fiscal Alessandro Gobbis, el ahora octogenario habría pagado en los años 90 para viajar a la capital bosnia y, desde posiciones facilitadas presuntamente por el ejército serbobosnio, disparar con rifles de precisión contra la población civil indefensa. Está acusado formalmente de homicidio voluntario continuado y agravado por "motivos abjetos y futiles", delitos que no prescriben, según informó Il Gazzettino.

Las acusaciones se basan en testimonios recogidos por la periodista Marianna Maiorino y en la denuncia del escritor Ezio Gavazzeni. Maiorino declaró que el investigado "se vanagloriaba de haber ido a hacer 'caza del hombre'" y que era conocido por ser "una persona despreciable, extremadamente malvada, temible, apasionado de las armas, de extrema derecha". Según su testimonio, recogido por la agencia ANSA, el hombre solía afirmar en público que llevaba la camisa negra fascista. En su domicilio se encontraron siete armas registradas.

¿Los servicios italianos al corriente?

La investigación, denominada "cecchini del weekend", sostiene que estos viajes estaban organizados y que participaban ciudadanos italianos y de otros países europeos, que pagaban por la experiencia de matar civiles. El escritor Ezio Gavazzeni, cuya denuncia originó la pesquisa, afirmó ante EFE que "habrá más investigados" y que "mucha gente no está durmiendo bien por la noche". La investigación también maneja el testimonio de Edin Subasic, ex agente de los servicios de inteligencia bosnios, quien afirma que el Sismi (servicio secreto militar italiano de la época) tenía conocimiento de estas actividades desde 1994.

El caso evidencia la impunidad durante tres décadas de crímenes de guerra cometidos por figuras fascistas y personas adineradas de diferentes países del mundo por puro sadismo durante el sitio de Sarajevo, donde más de 11.000 civiles fueron asesinados. La Fiscalía de Milán está cooperando con autoridades de Bosnia-Herzegovina, Francia, Suiza y Bélgica para identificar a más presuntos participantes en estas cacerías humanas, cuyos primeros indicios y detalles fueron previamente denunciados en el documental Sarajevo Safari (2022).

Un acusado "muere" semanas antes del juicio

La investigación de la Fiscalía de Milán se ha topado con la muerte "repentina" de un testigo clave, Slavko Aleksic, excomandante paramilitar serbobosnio de 69 años. Aleksic —cuya unidad controlaba una posición estratégica para francotiradores— falleció en Trebinje justo cuando iba a ser citado por los fiscales italianos, casualmente. El periodista croata Domagoj Margetic, que junto al escritor italiano Ezio Gavazzeni destapó el caso, calificó el deceso de "extremadamente sospechoso" y exigió una autopsia antes de la incineración, denunciando un posible intento de borrar pruebas, lo que añade una capa más de sospecha al caso.