Vox declara haber gastado más de 5 millones de euros en 'liberados' en 2024
Su gasto declarado en sueldos supera toda su financiación privada de 4,10 millones, haciendo inviable su estructura de 113 cargos oficiales sin dinero público, que supone el 82% de sus ingresos.
El partido fascista Vox declaró un gasto total de 5.142.125,36 euros en su personal asalariado durante el ejercicio de 2024, según se detalla en la memoria de sus cuentas anuales, auditadas por Olszewski Auditores, S.L. y depositadas en el Tribunal de Cuentas. Este capítulo, denominado "Gastos de personal", se desglosa en 3.941.794,26 euros en "Sueldos y salarios" y 1.200.331,10 euros en "Cargas sociales".
El dato representa una ligera reducción respecto al ejercicio anterior, 2023, cuando el gasto en personal ascendió hasta los 5.428.712,95 euros (4.155.867,48 € en sueldos y 1.272.845,47 € en cargas sociales), según el mismo documento. Esta disminución del 5,3% coincide, según se explica en el "Informe de Gestión", con "el descenso en el número de empleados respecto al ejercicio 2023".
En efecto, las cuentas especifican el número de cargos orgánicos a sueldo. A 31 de diciembre de 2024, Vox contaba con una plantilla de 113 empleados (66 hombres y 47 mujeres), distribuidos en áreas de dirección, gerencia, organización, comunicación, vicesecretarías y territorial. El año anterior, la plantilla era de 118 empleados. Esto sitúa el coste medio por empleado en aproximadamente 45.506 euros en 2024 y 46.006 euros en 2023, considerando el gasto total en personal.
La dependencia crítica de 'paguitas'
Este considerable gasto en su estructura solo es sostenible gracias a una financiación abrumadoramente pública, tanto directa como indirecta. El informe de auditoría señala como "aspecto más relevante" el peso de los "Ingresos de origen público" en el conjunto de las cuentas.
En 2024, Vox ingresó 11.038.594,47 euros en "subvenciones por gastos de funcionamiento y para gastos de seguridad", según la nota 14.1 de la memoria. A esto hay que sumar 7.541.536,64 euros en "Ingresos electorales de origen público" (subvenciones por resultados y envíos electorales). En total, las subvenciones directas ascendieron a 18.580.131,11 euros, lo que supone el 81,7% de los ingresos totales (22.738.234,15 €).
Pero la financiación pública indirecta es igualmente crucial. El partido registra como ingreso privado las "Aportaciones de afiliados y cargos públicos", que en 2024 fueron 56.356,19 euros. Sin embargo, el grueso de la financiación desde las instituciones llega a través de los "Grupos institucionales". Las cuentas detallan que Vox facturó y cobró 3.504.703,66 euros en 2024 por "aportaciones" de sus grupos parlamentarios autonómicos, diputaciones, grupos municipales y del Congreso y Senado. Estos fondos proceden de las subvenciones que las administraciones públicas entregan a los grupos políticos con representación institucional para su funcionamiento.
Insostenible sin dinero público: el 82% de sus ingresos
La conjunción de ambos flujos de dinero de origen público pinta un panorama de extrema dependencia hacia las subvenciones en el partido de Santiago Abascal. Si se suman las subvenciones directas (18,58 millones) y las aportaciones de grupos institucionales (3,50 millones), las subvenciones directas de origen público o ingresos derivados de la actividad institucional alcanzan los 22,08 millones de euros.
Frente a esta cifra, los ingresos estrictamente privados del partido muestran una tendencia decreciente. Las "Cuotas de afiliados" cayeron de 4,5 millones en 2023 a 3,76 millones en 2024. Las "Donaciones y legados" ordinarios pasaron de 117.723,16 euros a 126.766,36 euros, mientras que las donaciones electorales se desplomaron de 234.064,25 euros a solo 34.248,51 euros. El total de financiación privada (ordinaria y electoral) fue de 4.097.889,03 euros en 2024, un 20,5% menos que los 5.155.421,59 euros de 2023.
Este contraste permite realizar un análisis estadístico concluyente: los 5,14 millones de euros de gasto en personal en 2024 superan por sí solos a la totalidad de la financiación privada (4,10 millones) que logró recaudar el partido. Dicho de otro modo, Vox no podría mantener su actual estructura oficial de 113 liberados ni siquiera con el 100% de sus ingresos privados, y todo ello sin contar el resto de gastos de funcionamiento (servicios exteriores, tributos, etc.), que sumaron otros 9,76 millones.
La sostenibilidad económica de la organización depende, por tanto, de manera fundamental de las transferencias directas del erario público y de los sueldos públicos que sus cargos electos reciben de las instituciones para el funcionamiento de sus grupos y que luego transfieren al partido, de las "paguitas" que tanto critica Vox. Sin estos ingresos, que en conjunto representan más del 82% del total, la estructura de gastos actual del partido, encabezada por la gran masa salarial de sus políticos profesionales a sueldo del partido, sería inviable.
Otros datos relevantes de las cuentas
Las cuentas también revelan otros aspectos a tener en cuenta sobre las finanzas del partido fascista:
- Terminó 2024 con un excedente negativo (pérdida) de 2.749.171,99 euros, agravando el resultado negativo de 2023 (2.620.354,06 €).
- Realizó una aportación de 2.000.000 de euros a la Fundación Disenso (frente a 2,5 millones en 2023), una entidad vinculada al partido y señalada por su opacidad por el Tribunal de Cuentas.
- Tuvo que recurrir a préstamos bancarios por 7,16 millones en 2024 para financiar campañas electorales, debido a los "retrasos" en el pago de subvenciones por parte de la Administración, acumulando una deuda con entidades de crédito de 2,06 millones a final de año.
- Registró una provisión de 862.496,72 euros por una sanción del Tribunal de Cuentas, que el partido ha recurrido al Supremo.
Los contratos confidenciales cuestionan la imagen fiel de las cuentas
Sin embargo, cabe pensar que estas cuentas podrían ser tan solo la punta del iceberg de todo un complejo entramado de salarización. La fiabilidad del gasto declarado en personal se ve empañada por la reciente revelación de contratos confidenciales, no reflejados en las cuentas auditadas, por los que Vox abonaba cantidades millonarias a altos cargos a través de empresas.
Según informó THE OBJECTIVE el 31 de enero de 2026, Vox mantuvo un contrato, firmado el 1 de noviembre de 2024, por el que pagaba 262.570 euros anuales (21.881 €/mes + IVA) a Jaime Hernández, presidente de la organización juvenil Revuelta, a través de la empresa Picaporte Events & Creativity Lab SL. El contrato, por "prestación de servicios de comunicación y audiovisual", tenía una duración mínima de dos años y cláusulas de confidencialidad "muy estrictas". THE OBJECTIVE señalaba que fuentes internas aseguran que el gerente de Vox, Javier Cortés, "ocultó un contrato de más de 500.000 euros al Tribunal de Cuentas" y que no hay menciones a Picaporte Events en las cuentas de 2024.
Previamente, El Confidencial reveló algo similar el pasado 26 de enero un contrato firmado el 1 de junio de 2024 por el que Vox abona 26.795,45 euros mensuales (IVA incluido) a su principal asesor, Kiko Méndez-Monasterio, a través de Tizona Comunicación SL, una sociedad que declaró no tener empleados en 2024 pese a ingresar 327.025 euros. Este contrato también incluye una cláusula de exclusividad.
Ambos contratos, que sumarían pagos anuales cercanos al medio millón de euros con tan solo dos cargos, no aparecen desglosados como "Gastos de personal" ni como "Servicios exteriores" de manera identificable en las cuentas anuales de 2024. Esto, unido a la insostenibilidad de sus cuentas oficiales, plantea serias dudas sobre la completitud de la información presentada e induce a pensar que detrás de Vox podría haber una estructura empresarial y financiera mucho más robusta de lo que declara. El partido se negó a hacer comentarios a ambos medios sobre estos contratos irregulares.