El candidato del Partido Socialista António José Seguro ha ganado con un resultado aplastante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Portugal, según los datos del escrutinio del 98,34% publicados por la Comisión Nacional de Elecciones. Seguro ha obtenido el 66,83% de los votos, frente al 33,17% del líder del partido fascista Chega, André Ventura. Esta victoria devuelve a la izquierda a la Jefatura del Estado por primera vez en dos décadas, tras los mandatos de los conservadores Aníbal Cavaco Silva y Marcelo Rebelo de Sousa.

En su primer discurso desde Caldas da Rainha, recogido por la prensa nacional e internacional, Seguro elogió al “pueblo portugués” y su “apego a los valores democráticos”. Dirigiéndose a su adversario, el presidente electo afirmó que a partir de ahora deben dejar de ser “adversarios” y trabajar “por un Portugal más desarrollado y más justo”. Por su parte, André Ventura, aunque reconoció la derrota, declaró a los medios que su partido “lidera la derecha en Portugal” y que “va a gobernar pronto este país”, según las mismas fuentes.

La contundente victoria de Seguro se explica por la formación de un amplio frente que incluyó, más allá de su Partido Socialista, el apoyo explícito de los candidatos derrotados en la primera vuelta, que incluyen líderes de la derechala y otros expresidentes conservadores. Seguro atrajo no solo el voto de su espectro político sino también el de “centroderecha”. El candidato se definió a sí mismo durante la campaña, en declaraciones recogidas por la agencia, como “un moderado” y “defensor de la democracia”.

El triunfo se produce en un contexto de cohabitación con un Gobierno de derechas liderado por el primer ministro Luís Montenegro. Este afirmó que su Ejecutivo cooperará “de forma positiva y constructiva” con Seguro. El nuevo presidente, que tomará posesión el 9 de marzo, tendrá como uno de sus primeros desafíos la gestión de la crisis social y sanitaria que padece el país, un tema que destacó durante la campaña. Su mandato se perfila como un intento de crear dique de contención institucional frente al avance de Chega.