El Senado argentino ha aprobado en la madrugada de este jueves, por 42 votos a favor y 30 en contra, el proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei, que supone un profundo retroceso en los derechos de la clase trabajadora. La votación, que contó con el respaldo de los partidos de derecha PRO y Unión Cívica Radical, así como de bloques federales, se produjo tras más de catorce horas de sesión y en medio de una violenta represión policial contra los manifestantes concentrados en la Plaza del Congreso. "Histórico, VLLC", posteó Milei en su cuenta de X.

El texto, de contenido antiproletario, legaliza la jornada laboral de hasta 12 horas diarias mediante un sistema de "banco de horas" que permite a las empresas compensar el exceso de trabajo en unos días con menor carga en otros, sin modificar formalmente el tope semanal de 48 horas. Además, crea un Fondo de Asistencia Laboral financiado con aportes empresariales equivalentes al 3% de la masa salarial, en sustitución de las cotizaciones a la Seguridad Social, lo que abre la puerta al despido sin indemnización directa. La norma también recupera la figura del salario en especie o "ticket canasta", habilitando a las empresas a abonar parte del sueldo en vales o alimentos.

La reforma restringe también la acción sindical y las libertades políticas de la clase trabajadora, recortando el derecho de huelga. Los convenios colectivos sectoriales quedan debilitados frente a las negociaciones individuales entre empresa y trabajador, y se exigen servicios "mínimos" de entre el 50% y el 75% en sectores considerados "esenciales". Además, los sindicatos solo podrán convocar asambleas con autorización previa del empleador. El peronismo, a través del senador José Mayans, denunció que el proyecto "viola la Constitución" y que el Ejecutivo "está apretando con todo a los gobernadores" para asegurar los apoyos.

Las protestas contra la reforma han sido reprimidas con dureza por las fuerzas de policiales. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó dos detenidos en nun principio, aunque los manifestantes denuncian un número indeterminado de arrestados, algunos sacados a rastras de la plaza. Columnas de la Policía Federal y Gendarmería irrumpieron en la concentración sindical lanzando gases, balas de goma y chorros de agua. La reforma, que aún debe ser ratificada artículo por artículo y pasar a Diputados, supone el primer gran triunfo legislativo de Milei tras su victoria en las elecciones de octubre, y consolida una alianza con el expresidente Mauricio Macri para desmantelar décadas de conquistas obreras en Argentina.