El ejército de Al Jolani en Siria, formado por comandantes del ‘califato’ de ISIS en Raqqa
Washington califica como "socio en la lucha antiterrorista" al nuevo ejército sirio heredero de Al Qaeda, integrado por facciones que absorbieron a cientos de mercenarios del DAESH huidos.
Las fuerzas del nuevo Ejército sirio entraron el mes pasado en Raqqa, la antigua capital del autoproclamado "califato" de ISIS. Lo hicieron con el beneplácito de Washington, que bendijo el fin de una década de autonomía kurda respaldada por Estados Unidos. Pero los oficiales que lideraban la ofensiva no eran mercenarios salafistas recién llegados: muchos de ellos habían estado antes en Raqqa, bajo la bandera negra del Estado Islámico. Una investigación de The Cradle revela que ISIS no ha sido derrotado, sino “absorbido, rebautizado y redesplegado” por el nuevo régimen de Damasco.
El Centro de Documentación de Violaciones en el Norte de Siria (VDCNY) identificó en agosto de 2024 a decenas de milicianos afiliados a ISIS que fueron integrados en el Ejército Nacional Sirio (SNA), la coalición respaldada por Turquía. El informe del VDCNY, citado por The Cradle, afirma rotundamente: “ISIS creció sobre los hombros del Ejército Libre Sirio”. La lista de comandantes reclutados incluye a Bashar Smeid, exjefe de una unidad de ISIS que organizó atentados con coche bomba en Damasco; Salem Turki al Antari, antiguo emir de Palmira, implicado en la ejecución extrajudicial de la política kurda Hevrin Khalaf en 2019; y Sayf Boulad Abu Bakr, exgobernador de Al Bab bajo ISIS, sancionado por la UE en 2025 por “graves violaciones de derechos humanos, incluyendo tortura y asesinatos arbitrarios de civiles”.
Durante la ofensiva contra las fuerzas kurdas en enero, el nuevo Ejército sirio tomó el control del campo de prisioneros de Al Hol y de la prisión de Al Shaddadi. Decenas de miles de presos y familiares de mercenarios de ISIS fueron liberados por las fuerzas gubernamentales. Numerosos vídeos verificados muestran a mujeres vestidas con niqab abandonando las instalaciones mientras declaran: “El Estado Islámico de Irak y Siria, estamos orgullosas de ello”. Las cárceles, gestionadas durante años por las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) con apoyo estadounidense, cayeron sin que Washington interviniera. A dos kilómetros de Al Shaddadi se encuentra una base de la coalición internacional liderada por EE.UU.
“Socio en la lucha contra el terrorismo”
El gobierno del presidente Ahmad al Sharaa, más conocido por su nombre de guerra Abu Mohammad al Jolani, antiguo líder de Al Qaeda en Siria condenado por atentados suicidas sectarios en Irak y Siria, es calificado ahora por Washington como “socio en la lucha contra el terrorismo” . Mientras tanto, las fuerzas bajo su mando continúan cometiendo crímenes de guerra documentados contra minorías étnicas, religiosas y opositores políticos. En un vídeo difundido durante la ofensiva de enero, un soldado sirio exhibe a dos mujeres kurdas capturadas y afirma que serán un “regalo perfecto” para su comandante. La UE ya ha sancionado a altos mandos del nuevo Ejército sirio. El DAESH, concluye The Cradle, “está muy vivo. Y ahora gobierna toda Siria bajo la protección y patrocinio de EE.UU. y Turquía”.