Sindicatos ucranianos denuncian que las reformas para entrar en la UE atacan derechos laborales y LGTBI
Trabajadores y activistas denuncian medidas oligárquicas en Ucrania, que buscan facilitar despidos, eliminar protección sindical y excluir a las parejas del mismo sexo.
El gobierno ucraniano registró a principios de febrero en la Rada Suprema los borradores del nuevo código del trabajo y del nuevo código civil, unas reformas que pretenden "modernizar" el marco legal del país pero que han desatado las críticas de sindicatos, organizaciones de derechos humanos y colectivos LGTBI, según informa Il Manifesto. Los críticos advierten que las medidas, "lejos de acercar a Ucrania a la Unión Europea, podrían alejarla de los estándares comunitarios en materia de derechos laborales y civiles". Oleksandr Skyba, activista de la Confederación de Sindicatos Independientes (KVPU), declaró al medio italiano que "el punto más peligroso es que los despidos podrían volverse mucho más sencillos".
El borrador del código laboral elimina el reconocimiento de los comités sindicales internos (profkom), una herramienta que Skyba califica de "muy útil contra la represión ejercida por los empresarios". El militante sindical denunció además que las conversaciones entre el gobierno y las asociaciones sindicales han sido "solo de fachada" y que las modificaciones "responden únicamente a los intereses de los oligarcas". La Federación Internacional y la Federación Europea de Sindicatos de Servicios Públicos (PSI y EPSU) enviaron la semana pasada una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, así como a la Organización Internacional del Trabajo, denunciando que Kiev no ha involucrado a los sindicatos en la negociación de las nuevas leyes.
Correlativamente, el nuevo código civil supone un paso atrás en derechos del colectivo LGTBI. En la sección relativa al derecho de familia, las "parejas de hecho" se definen explícitamente como "constituidas por personas de sexo opuesto", una redacción que excluye las relaciones homosexuales y que, de aprobarse, anularía retrospectivamente sentencias judiciales que en los últimos años habían reconocido derechos a parejas del mismo sexo en Ucrania. La organización KyivPride ha lanzado una petición pública para exigir la retirada de las modificaciones y ha asegurado a Il Manifesto que, aunque la ley marcial suspende oficialmente el derecho de manifestación, "estamos preparados para tomar otras medidas si esto sigue adelante".
El gobierno de Volodimir Zelensky, que sigue manteniendo su negativa a convocar elecciones a pesar de que ya ha vencido el plazo de su mandato, ya había mostrado su orientación antiproletaria al aprobar durante la guerra medidas como la ley 2136, que prohibía las huelgas bajo la ley marcial. La reciente designación de Yulia Svyrydenko como primera ministra, conocida por su impulso a la reforma laboral, sugiere una profundización en esta dirección. Skyba reconoció la debilidad del movimiento sindical ucraniano: "Unos son residuos de la época soviética, otros son sindicatos amarillos al servicio de los empresarios. La economía nacional apenas existe, se sostiene con ayudas externas".