Israel legaliza la expropiación masiva de tierras en Cisjordania y supera los 600 asesinados en Gaza desde la "tregua"
Netanyahu aprueba una anexión de facto, mientras 13 palestinos fueron asesinados este domingo en nuevos ataques en Gaza, elevando la cifra total a 600 desde octubre.
El gobierno de Israel aprobó este domingo la reapertura del proceso de registro de tierras en Cisjordania por primera vez desde 1967, una medida que permitirá inscribir "extensas áreas" a nombre del Estado de Israel de forma vinculante y definitiva, según un comunicado del Ministerio de Justicia. El titular de Justicia, Yaariv Levin, celebró la decisión como "una verdadera revolución en Judea y Samaria" y aseguró que "la Tierra de Israel pertenece al pueblo de Israel. El Gobierno de Israel se compromete a fortalecer su control sobre todas sus partes". La iniciativa, promovida junto a Defensa y Finanzas, dotará de presupuesto y equipos a la autoridad gubernamental competente para acelerar la colonización del terreno.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) colaboracionista de la ocupación reaccionó calificando la medida como "anexión de facto del territorio palestino ocupado" y "una declaración del inicio de los planes para anexar territorio palestino con el objetivo de consolidar la ocupación mediante la construcción de asentamientos ilegales". En un comunicado, la dictadura cipaya de Mahmud Abás recordó que la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU considera "ilegal" toda actividad de asentamiento y exigió a la "comunidad internacional", especialmente a Estados Unidos, que "obligue a Israel a cumplir con el derecho internacional". Hamas también condenó la decisión como un intento de imponer las prácticas colonialistas por la fuerza, mediante una autoridad de ocupación ilegítima.
Mientras tanto, la violencia genocida no cesa en Gaza. Al menos 13 palestinos fueron asesinados este domingo en una nueva oleada de ataques israelíes, según datos del Ministerio de Sanidad gazatí y la agencia WAFA recogidos por EFE. Los bombardeos alcanzaron la ciudad de Gaza, Beit Lahia (norte), el campo de refugiados de Yabalia y la zona de Al Mawasi en Jan Yunis (sur). El primer ministro Benjamín Netanyahu confirmó la cifra durante un acto en Jerusalén/Al Quds. Con estas muertes, el número de gazatíes asesinados por ataques israelíes desde la entrada en vigor del falso alto el fuego del 10 de octubre supera los 600. Un portavoz militar israelí justificó los bombardeos como "respuesta al supuesto acercamiento de milicianos a la línea amarilla" donde aún se repliegan sus tropas.
Jordania se sumó a las condenas internacionales expresando su "rechazo absoluto" a la decisión sobre el registro de tierras, que tachó de "flagrante violación del derecho internacional" y de obstáculo para "el fin de la ocupación y el establecimiento de un Estado palestino independiente y soberano dentro de las fronteras del 4 de junio de 1967". Mientras Israel acelera la colonización legal de Cisjordania y mantiene su ofensiva letal sobre Gaza, la "comunidad internacional" asiste impasible a la consolidación de una política de hechos consumados que entierra cualquier posibilidad de "solución de dos estados". Más de 72.000 gazatíes, entre ellos 20.000 niños, han sido exterminados desde octubre de 2023.