El neonazi Nick Fuentes propone “reproducción forzada” para mujeres en EE.UU.
El influencer fascista, con más de un millón de seguidores en X, asegura que las mujeres son "el enemigo político número uno" y "deben ser enviadas a trabajos forzados si no procrean".
El streamer y neonazi declarado Nick Fuentes, de 27 años, ha vuelto a escalar el discurso misógino al proponer el confinamiento masivo de mujeres en "gulag de reproducción forzada". Durante su programa America First, emitido el 11 de febrero en la plataforma Rumble, el líder de los Groypers afirmó que "el enemigo político número uno son las mujeres" porque, a su juicio, "lo arruinan todo" y "son responsables del descenso de la natalidad". Fuentes, que se autodenomina "fiero incel", planteó que las mujeres "buenas" serían "liberadas tras procrear", mientras que las "malas" serían "condenadas a trabajos forzados en las minas".
Fuentes, que ha servido de inspiración a figuras como Vito Quiles, supera el millón de seguidores en X y casi 700.000 en la plataforma Rumble. No es un fenómeno aislado en la extrema derecha estadounidense, tampoco ningún aprendiz. En su trayectoria ha defendido explícitamente la segregación racial, ha negado el Holocausto —llegando a bromear sobre la capacidad de los hornos crematorios para "cocer seis millones de galletas"— y ha asegurado que las mujeres "a veces no desagradan de ser violadas". Su corriente, los Groypers, toma el nombre de un meme basado en Pepe the Frog, la rana convertida en icono de la corriente neofascista alt-right, y aplica la estrategia del "nazismo no irónico disfrazado de nazismo irónico" que teorizó el neonazi Andrew Anglin.
No es una mera anécdota, puesto que el fenómeno Fuentes ha trascendido las redes para instalarse en el debate interno del Partido Republicano. Il Manifesto advertía que el pasado octubre Fuentes fue invitado por el influyente expresentador de Fox News Tucker Carlson, en una entrevista en su programa "independiente" que superó los siete millones de visualizaciones solo en YouTube. La aparición provocó la ruptura dentro del think tank conservador Heritage Foundation —impulsor del Project 2025—, cuyo presidente, Kevin Roberts, defendió a Carlson, provocando la dimisión de varios miembros. El podcaster Ben Shapiro, de derecha y confesión judía ortodoxa, denunció una "peligrosa fragmentación de la derecha" impulsada por la "facción escisionista" de Fuentes.
Tanto Donald Trump como el vicepresidente JD Vance se vieron obligados a intervenir en la polémica, evitando condenar a Fuentes —a quien Trump llegó a recibir en una cena en Mar-a-Lago en 2022— pero respaldando la decisión de Carlson de entrevistarlo. Según el columnista conservador Rod Dreher, entre el 30% y el 40% de los jóvenes asistentes y becarios republicanos en Washington simpatizan con las tesis del agitador fascista. Expertos señalan que Fuentes ya representa un desafío interno para Trump, al que acusa de "no ser suficientemente fiel al principio de America First", al tiempo que encarna una de las direcciones posibles para el trumpismo: fascismo explícito y descarado que ya ni siquiera emplea la táctica discursiva de la máscara irónica.