La segunda ronda de conversaciones indirectas entre la República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América concluyó este martes en Ginebra con un balance que el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, calificó de "progreso". En declaraciones recogidas por Al Jazeera, Araghchi afirmó que "el camino para un acuerdo ha comenzado" y que ambas partes alcanzaron un "entendimiento sobre los principios principales" tras "discusiones muy serias" que se prolongaron durante casi cuatro horas en el consulado de Omán, país que ejerce de mediador. Sin embargo, advirtió que "la redacción y escritura de un acuerdo será más difícil, ya que ambas partes mantienen posiciones que llevarán tiempo acercar".

Araghchi compareció ante la prensa después de participar también en una conferencia de la ONU sobre desarme, donde recordó que la retirada unilateral de EE.UU. del acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA) supuso una "clara violación de un acuerdo respaldado internacionalmente" y que el ataque conjunto de EE.UU. e Israel contra instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025 se produjo en medio de las negociaciones. El jefe de la diplomacia iraní reiteró que Teherán no busca fabricar armas nucleares, pero defendió su "derecho inalienable" a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos, incluido el enriquecimiento de uranio, como signatario del Tratado de No Proliferación (TNP).

Mientras los enviados especiales de la administración Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, encabezaban la delegación estadounidense en Ginebra, Irán desplegaba una demostración de fuerza en el Estrecho de Ormuz. La Guardia Revolucionaria (IRGC) inició el domingo maniobras navales a gran escala en la zona, que incluyen ejercicios con fuego real. Según informaron las agencias semioficiales persas Tasnim y Fars, el contralmirante Alireza Tangsiri advirtió que sus fuerzas están preparadas para cerrar el estrecho "si la máxima dirección del país lo ordena", es decir, el Ayatolá Khamenei. Además, las autoridades iraníes anunciaron que partes de esta vía marítima, por la que transita hasta el 20% del petróleo mundial, permanecerían cerradas durante "unas horas" este martes por "precauciones de seguridad".

El líder supremo de Irán, Ali Khamenei, se refirió a las negociaciones en un discurso previo a la cita de Ginebra. "Si las negociaciones van a tener lugar, determinar el resultado de las negociaciones de antemano es erróneo y necio", afirmaba, en una clara advertencia contra las pretensiones de imponer condiciones previas. Khamenei también respondió a declaraciones de Donald Trump sobre el hecho de que no hayan podido destruir la República Islámica en 47 años: "No podréis hacerlo tampoco ahora". Por su parte, Araghchi exigió a EE.UU. que "desista inmediatamente de amenazar con el uso de la fuerza" y condicionó cualquier acuerdo al levantamiento de las sanciones, según declaraciones recogidas en la televisión estatal iraní. El portavoz de Exteriores, Esmaeil Baghaei, aseguró que la delegación iraní está dispuesta a permanecer en Ginebra "días o incluso semanas" para formalizar un acuerdo, aunque por el momento no se ha fijado fecha para una tercera ronda de contactos.