La prensa francesa convierte en mártir a un neonazi
Le Figaro santifica al fallecido Quentin Deranque como "mártir católico" y Libération da por probada la intencionalidad de los antifascistas que repelieron el ataque en Lyon.
La cobertura de la muerte del neofascista Quentin Deranque en Lyon está evidenciando el alineamiento de la gran prensa burguesa con el relato fascista, según denuncia el medio independiente Contre Attaque. Le Figaro publicó el pasado 17 de febrero un retrato elogioso del joven fallecido, presentándolo como un "católico linchado por sus ideas" y evitando mencionar en todo el artículo el término "extrema derecha". El autor del texto, Paul Sugy, llegó a describir el Bastion Social —grupo fascista violento disuelto— como un "grupo nacionalista orientado hacia la ayuda humanitaria" y aseguró en redes sociales que no se trató de una pelea, sino de una "agresión unilateral de antifas".
El perfil trazado por Le Figaro contrasta radicalmente con los hechos documentados por medios independientes y las propias imágenes de la agresión, recogidos por Contre Attaque y más medios. Deranque, identificado como militante de Action Française y fundador de un grupo aún más extremista, había sido identificado en el desfile neonazi del 9 de mayo en París y se entrenaba en deportes de combate junto a Rémy Chemain, condenado por violencia en grupo. Le Figaro lo describe como "discreto", "humilde" y partidario de "la confrontación de ideas más que de los puños", una caracterización que Contre Attaque califica de comparable a "describir a un cierto austriaco bigotudo como un acuarelista amante de los animales".
Por su parte, el diario socialdemócrata Libération no se queda atrás en lo que Contre Attaque denomina "la ofensiva generalizada contra el antifascismo y la izquierda". El diario tituló su portada con Muerte de Quentin D.: la violencia política hasta el asesinato, utilizando el término "asesinato" —que implica intencionalidad de matar— con la investigación judicial recién iniciada. En el subtítulo, el periódico de izquierdas compra el marco fascista y denuncia el "linchamiento" cometido por "antifas", aprovechando para señalar a La Francia Insumisa, aunque el partido de Mélenchon también se sumó a la criminalización de los antifascistas. La publicación recuerda que el mismo diario no empleó términos tan contundentes para calificar otras muertes en otros contextos.
Mientras los grandes medios convierten a un militante neonazi en mártir y criminalizan a quienes se enfrentan a la violencia fascista, las investigaciones independientes siguen identificando con sus reducidos medios a los agresores fascistas que participaron en la emboscada contra los antifascistas el 12 de febrero. Los tres fascistas ya identificados —Valentin Seddas, Antoine Tignel y Pol-Oscar Legris— han sido señalados como integrantes de los grupos como Héritage y Juventud Lyon Popular, este último con lemas como "joven blanco, únete a tu clan" y vídeos de entrenamiento para "defender la raza blanca".
La construcción mediática de un relato alineado con el fascismo y que oculta la motivación fascista de los agresores, silencia su historial violento, los hechos en sí y presenta a los antifascistas como "asesinos sanguinarios" no es un error periodístico, sino una operación consciente para deslegitimar cualquier resistencia organizada independiente frente al avance de la ultraderecha. Mientras tanto, los medios independientes y los militantes de base siguen haciendo el trabajo que la prensa financiada con dinero público y grandes corporaciones no quiere ni puede realizar.